La movida de Sada en la primera mitad de los 80

Era 1979 y la discoteca Saxo de Sada anunciaba con carteles en las calles la organización de una ronda clasificatoria del concurso televisivo «La Juventud baila», presentado por José Luis Fradejas dentro del programa Aplauso y emitido por la que entonces era la única cadena de televisión en España. Desde Saxo se podía participar en una de las finales que el programa de TVE grababa en la legendaria discoteca Joy Eslava de Madrid.

Aquel año, una década de la movida de Sada llegaba a su fin y comenzaba la maravillosa década de los 80, que en realidad supuso una evolución de la movida de los 70, en la que una nueva generación se imponía con su propio estilo, su propia música, su propia imagen. Sada no sería ajena a estos cambios, en los que vería transformados los locales de ocio de esta nueva generación, que atraerían a gente no solo de Sada, sino también de fuera. Este humilde artículo sirve para recordar algunos hechos relevantes de la primera mitad de los años 80 en Sada, unos años en los que el famoso movimiento dejó una profunda huella en la memoria de las personas que lo vivieron.

Con la llegada de principios de los 80, la música pop se convirtió en la protagonista de Sada. Es difícil encontrar un municipio gallego que haya acogido tantos conciertos —y de tan alto nivel— en aquellos años como el municipio de Sada. Dos factores organizativos decisivos transformaron este municipio de la comarca de la Marinha en un epicentro del pop y el rock. El primero, como ya venía ocurriendo desde finales de los 70, fue la Asociación de Cine Castelão, que tenía como sede la conocida película Moby Dick de Modesto Peña «Lito». El segundo factor, y sin duda el más importante en la historia reciente de Sada en cuanto a la organización de conciertos, fue la discoteca Auditorium, que sorprendió por la cantidad, y sobre todo por la calidad, de los conciertos que organizó en el breve periodo de su funcionamiento.

Ficha de la Asociación de Cine Castelão correspondiente al año 1978. El nombre de la Asociación es un homenaje a la pasión de Modesto Peña «Lito» por el cine y a las primeras actividades que desarrolló la sociedad. El nombre Castelao había sido propuesto por otro miembro fundador de la organización, Xosé RamónPena. [Cortesía de Isidro Maroño]

I FESTIVAL DE ROCK «CIDADE DE SADA»

Como ya se ha mencionado, el festival fue organizado por la Asociación de Cine de Castelao de Sada en el antiguo campo de fútbol de Chaburra los días 9 y 10 de abril de 1982 y, según se hizo público, el objetivo del concurso era «promover la música rock en Galicia y más allá a través de nuestros grupos profesionales y amantes de Galicia». De hecho, las bases establecían un premio en metálico de 40.000 pesetas «para el mejor grupo en gallega».

La organización fue un gran éxito y la asistencia a los conciertos superó todas las expectativas para un festival dirigido por un «moderno» Manuel Manquiña y Amelia González, en el que también participó un grupo de San Sebastián, conocido entonces como Los Aristogatos y que más tarde se convertiría en Duncan Dhu de Mikel Erentxun. Los Suaves y Revólver también participaron en el festival. En total, 24 grupos de Galicia y el País Vasco.

LA SALA AUDITORIUM

Durante la década de 1970, la sala de fiestas El Moderno, ubicada en la calle Linares Rivas de Sada, ya combinaba presentaciones en vivo de grupos y orquestas con sesiones de música disco, dirigidas por el prestigioso DJ sadano Pepe Fernández. A principios de la década de 1980, el local cambió su nombre a Sala de Fiestas Baco.

Pero a partir de 1984, dejó de funcionar como sala de fiestas. Fue completamente renovada y se convirtió en la discoteca Auditorio, donde se organizaron los mejores conciertos de todo el país entre 1984 y 1985. De hecho, el grupo que inauguró la sala fue La Unión, que por aquel entonces triunfaba con su álbum Mil siluetas, que incluía temas como Sildavia o Lobo-hombre en París.

En la sala destacan dos eventos por Carlos Gómez, uno de los managers y famosos DJs de los 80, y específicamente de los años en que funcionó la discoteca Auditorium en Sada. Carlos tiene grabada en la memoria la fecha del 2 de febrero de 1985, ya que Alaska y Dinarama actuaron en esa sala. “Ese día”, nos cuenta Carlos, “metimos 5.000 personas dentro de la sala. Y otras 4.000 o 5.000 se quedaron fuera, en la calle”. Y no era de extrañar. Alaska y Dinarama acababan de lanzar uno de los álbumes más legendarios de todas las pistas de baile, Deseo carnal, que incluye canciones con las que bailaron en discotecas todas las generaciones de la época y posteriores, como Cómo pudiste hacerme esto a mí, Ni tú ni nadie o Un hombre de verdad. Otro de los eventos que Carlos Gómez destaca es la organización del primer gran festival pop, que “no se organizó en A Coruña sino en Sada, y esto es muy importante”. Y la verdad es que tenía razón. En aquel año de 1985, el Festival de Benidorm decidió dar protagonismo al pop y organizó, junto con las emisoras Radio Cadena Española y RTVE, una serie de eliminatorias por toda España para seleccionar a los grupos finalistas que competirían en la final de Benidorm. Así, el Festival "Novo Pop Galego" se convirtió en la final gallega que seleccionaría al grupo que pasaría a la final de Benidorm, y que se celebró el 17 de mayo de ese año, 1985. La final gallega se organizó en Sada, en aquel legendario Auditorio, el sábado 4 de mayo, con una competición entre ocho grupos, en la que Aerolíneas Federales, un grupo pop gallego de los años 80, se alzó como ganador.

El Festival «Novo Pop Galego» llegó al Auditorio de Sada tras varias preseleccionadas —un total de 21 demos de grupos gallegos de la época fueron preseleccionados— y fue retransmitido íntegramente en directo por Radiocadena Galicia a través de sus emisoras de A Coruña, Vigo, Ourense y Monforte, para lo cual RNE proporcionó el apoyo técnico necesario.

La grabación del festival se conserva en los archivos de la delegación gallega de TVE, ya que se emitió en el programa «Galicia, hox», emitido durante la desconexión territorial, como entidad pública coorganizadora del evento en Sada. Se imprimieron más de mil quinientos carteles para el festival, que se distribuyeron en las diez ciudades y pueblos más poblados de Galicia.

Pocos días después de la celebración del festival, Nonito Pereira escribió un artículo de página completa en el periódico La Voz de Galicia sobre lo ocurrido en un festival que no contó con la presencia de los grupos Terminal Norte y Semen Up —la banda de Alberto Comesaña—, que ya habían actuado en el mismo recinto el 1 de diciembre de 1984 y que por entonces arrasaban en la escena porno-pop con canciones como «Lo estás haciendo muy bien». Nonito describió esta fase final del Nuevo Pop Gallego afirmando que «cumplió con las expectativas previas», con una «sala a rebosar».

Otra de las curiosidades en la breve pero intensa historia de esta sala fue la actuación de una combinación de miembros de dos bandas muy exitosas en aquellos años 80 como Siniestro Total y Os Resentidos bajo el nombre de Sonny Boy & The Williamsons —banda icónica de blues y rhythm and blues— con una actuación previa emulando a Joliet Jake Blues, Elwood Blues y Steve "The Colonel" Cropper (Blues Brothers), sobre un fondo con diapositivas del puerto de A Coruña realizadas por Vari Caramés, Luis Carré, Xoán Piñón y Xurxo Lobato, de las cuales Nonito Pereira destacó en otro artículo sobre el evento para La Voz de Galicia que había sido muy "aplaudida por el público". Esta performance fotográfica con el concierto de Sonny Boy and the Williamsons tuvo lugar en esta sala, bajo la promoción de la UIMP y la Revista Atlántica La Naval, el 30 de julio de 1985. En menos de un año de existencia de la sala Aditorium, entre otros grupos, pasaron por allí Golpes Bajos, Os Resentidos de Antón Reixa, La Polla Records, Kortatu o incluso Objetivo Birmania, que según Carlos Gómez había sido contratado "por la juventud de lo que más tarde se convertiría en el Partido Popular, las 'Nuevas Generaciones', que habían alquilado la sala para la performance".

En la primavera de 1985, el lugar organizó lo que llamó la "I Concentración de Arte-Pop", un evento de 24 horas que combina música, escultura y pintura. Los grupos participantes fueron: Vía Oral (Compostela), Cuadros Malvendidos (Ferrol) —que ya habían actuado en el recinto en febrero de ese año como teloneros de Alaska y Dinarama—, 39 Escalones (Ferrol), Terminal Norte (Ferrol), Parafernalia (Compostela), Desaprensivos (Vigo), Los Malditos Azules (Compostela), Meridiano Cero (Madrid), Ribeiro Chungo (Compostela), Enfermedad Renal (Compostela), y Séptima Convocatoria (Lalín). Participaron los pintores Sardiña, Seara, Braxe, Dastin, José y Salgado, al igual que el escultor Guillermo Feal. El evento contó con la presencia de Manolo Ferreras, de RNE 3, y Nonito Pereira, quien ese año presentaba un programa en la ya desaparecida emisora ​​Antena 3. Anticipándose a la gran afluencia de público, el local había reservado Curruncho de Sada para acampar y el hostal en la playa de Gandarío.

Tras la inauguración del Auditorio en 1985, parte del local se convirtió en discoteca y otra parte en sala de fiestas Oasis. De su posterior renovación, en la segunda mitad de los 80, nació otro lugar mítico en Sada —y muchos recuerdos para muchos—, como la discoteca Baroke.

LOS LOCALES DE LA MÚSICA DE LA PRIMERA MITAD DE LOS 80

Como ya se mencionó, los locales de Sada adaptarán su iconografía a los gustos de las nuevas generaciones, que desplazaban los ya no tan novedosos gustos psicodélicos de finales de los 60 y los 70. Por ejemplo, en las discotecas y locales vinculados a la movida de los 70 era muy común encontrar una apóstrofe sajona final que desaparecería en los 80. Un ejemplo de ello se encuentra en Sada, en la discoteca que con el tiempo se convertiría en la más antigua de la ciudad, hasta celebrar 47 años de apertura ininterrumpida (de 1972 a 2020).

Con la llegada de la nueva década, Grecor's pasará a llamarse Grecos. Modificará su logotipo y realizará diversas reformas para adaptar el local al nuevo movimiento de los 80. Grecos vivió en esta década como una discoteca emblemática de los primeros años de la llamada "generación EXB" (el EXB, Educación General Básica, fue el currículo implementado en el sistema educativo español entre los años 1970 y 1990). En el caso de Grecos, la adaptación a los distintos cambios del movimiento a lo largo de las décadas se cumple casi escrupulosamente, ya que con la llegada de los 90 volverá a cambiar de nombre y logotipo, pasando a llamarse Kuac.

En el caso de Saxo, que había abierto sus puertas cinco meses antes que Gre-cor´s en julio de 1972, cambiaría de dirección y nombre antes de que los años 80 llegaran a su punto medio, convirtiéndose en Clave 90. Viviría nuevos días de éxito en la segunda mitad de los 80, años en los que la sala sería completamente renovada y, bajo el nuevo nombre de disco Corre Ve y Dile, también acogería algunos conciertos de exitosos grupos gallegos de la época como Viuda Gómez e Hijos o Los Limones. Otra discoteca que cambiaría de nombre y decoración con la llegada de los 80 sería El Corralito, en Rúa da Praia, que se convertiría en la discoteca Manao. Chiva´s, otra discoteca con apóstrofe genitivo sajón, pasaría por diferentes gestiones y diferentes nombres. Así, en la primera mitad de los 80 dejó el nombre de Chiva´s para adoptar el de Don Ángel, un nombre vinculado al período en el que Ángel Cortés de Sade alquiló este local. Durante la segunda mitad de la década, abrió sus puertas por un tiempo con el nombre de Boîte de Os Condes, vinculado a un local muy exitoso del movimiento de los 80 que abrió en 1983 al pie de la playa de Gandarío (Bergondo). Os Condes, que combinaba el espacio de discoteca con actuaciones en vivo en un café contiguo, fue un referente del movimiento de los 80 y, debido a su proximidad a Sada, aportó un importante valor añadido al ocio de la región. Este es solo un breve esbozo de la historia de las discotecas de Sada o su área de influencia en los 80, a la que deberíamos añadir una larga lista de pubs y bares que fueron referentes y esenciales para el movimiento sadano, desde Tuto, Victory, Dush, O2 hasta locales como El Chiringuito o el mismísimo Moby Dick, e incluso una carpa que funcionó como discoteca en la segunda mitad de los 80 al comienzo de la avenida de Sada y Contornos.

Muchos recuerdan estos años con nostalgia; otros no tanto, debido a las molestias de las multitudes, el ruido y algunos problemas de orden público que provocó el movimiento. Pero, en cualquier caso, esto ya forma parte de la historia de Sada.

Hay muchas historias que contar, ya que aquí solo se recoge una pequeña parte. Mucha gente echará de menos muchos lugares y muchas historias vinculadas a ese movimiento. Este artículo solo pretende recordar algunas de ellas.

Aquel año 1979 terminó con una ronda clasificatoria en la discoteca Saxo, con la ilusión de poder llegar a la final del programa Aplauso que TVE grababa en Joy Eslava cuando el movimiento de los 80 estaba a punto de comenzar en Sada. Hablamos con Carlos Gómez, un DJ estelar de nuestra región por aquel entonces y que, curiosamente, acabaría trabajando a finales de los 80 en esa misma discoteca madrileña, Joy Eslava.

[Fuente: Carlos Barío Urkidi]

La Movida “excéntrica” o cómo la Nueva Ola no sucedió solamente en el centro de Madrid

Lejos de Malasaña, Chueca o El Rastro también hubo Movida. Damos un paseo por algunos de los escenarios del movimiento cultural madrileño en sus barrios menos evidentes. De Prosperidad a Usera y de Tetuán al Paseo de Extremadura

La Bobia en El Rastro –y muchas otras cosas allí, como la etérea Cascorro Factory–, La Vía en Malasaña (o El Penta en el mismo barrio), El Sol en Jardines, el SEPU en la Gran Vía… y tantos y tantos lugares del centro de Madrid que a uno le remiten inexorablemente al mapa de la llamada Movida Madrileña. Una geografía dibujada desde el centro de la ciudad que, sin embargo, requiere un billete de Metro para poder ser abarcada en todas sus dimensiones. Si bien es cierto que algunos nombres fuera del centro son ineludibles en todos los relatos del movimiento –como el omnipresente Rock-Ola– la mayoría de las veces se omite el detalle de que La Movida también fue excéntrica en su sentido más etimológico.

Se ha discutido mucho sobre la sociología del movimiento, que si era cosa de niños bien, que si era un movimiento despolitizado… pero poca gente ha puesto en duda que fuera un movimiento juvenil. Y, por lo tanto, una escena repleta de estudiantes universitarios. A este respecto, es bien conocido el papel que la Ciudad Universitaria jugó en la presentación de algunos de los grupos emblema de la época.

A menudo se ha dicho que el punto de partida de La Movida –es mucho decir– fue el concierto homenaje a Canito –batería fallecido del grupo Tos (luego Los Secretos) el 9 de febrero de 1980. Los propios Tos, Mermelada, Nacha Pop, Paraíso, Alaska y los Pegamoides, Trastos, Rebeldes, Mamá y Mario Tenia y los Solitarios se citaron en la Escuela de Caminos, en un concierto que luego retransmitió TVE, dándole a la jornada una dimensión mayor de la que en un principio se le hubiera supuesto.

Los campus universitarios fueron un buen campo de pruebas para La Movida. En 1980 se celebró la Fiesta de la Primavera en la Universidad Autónoma con las actuaciones de Aviador Dro, Alaska y Los Pegamoides, Paraíso y Los Nikis. En mayo de 1981 tuvo lugar en el campo de rugby de Ciudad Universitaria otra Fiesta de la Primavera, con actuaciones de Alaska y Los Pegamoides, Mamá, Nacha Pop y Secretos. El festival lo organizó la Asociación Cultural de Arquitectura.

Los colegios mayores también fueron un escenario privilegiado para la cultura posfranquista. El Colegio Mayor Universitario San Juan Evangelista, El Johnny, fue muy importante para el jazz o el flamenco, pero en las tablas de las residencias universitarias como el Chaminade –el Chami– u otros se celebraron también conciertos de pop emergente con grupos como Nacha Pop o Los Nikis, entre otros.

El distrito de Tetuán quedaba a finales de los setenta y principios de los ochenta un poco más lejos del centro mentalmente que hoy –que no geográficamente, la Línea 1 era exactamente igual–. No era ya el barrio de extrarradio que había sido durante la primera mitad del siglo XX sino una poblada barriada popular llena de recovecos en los que podía incrustarse la contracultura con cierta facilidad. Eso propició que, ya antes de La Movida, sus estrechas calles alojaran experiencias pioneras como la del garaje de la calle María Zayas donde en 1970 se celebró Festival de Música Progresiva, organizado por Mario Pacheco, el guionista José Antonio Barrero y el director de cine Iván Zulueta.

Poco después, desembarcaron en el mismo lado de Bravo Murillo las salas de ensayo de Tablada 25, que abrieron como cooperativa en una antigua fábrica de zumos en el año 1979. Pepe Robles e Hilda Gómez, que eran parte del grupo impulsor, pronto se quedaron al frente de unos locales míticos que hoy viven una segunda vida después de que Arturo Pozuelo cogiera las riendas hace pocos años. Tablada 25 sale en 'Laberinto de Pasiones' y en sus locales ensayaron Gabinete Caligari, Cucharada, Pistones, Mermelada o Alaska y los Pegamoides, entre otros.

Justo al otro lado de la calle Bravo Murillo –donde hay ahora un C&A– estaba el Carolina, un cine de barrio de los años sesenta en cuyos bajos hubo una sala de fiestas que se hizo un hueco en el panorama de las salas de conciertos nuevaoleros. No era exclusivo de los modernos –en 1981 se grabó el directo de Leño, que ensayaban en Tablada– pero sale también en 'Laberinto de Pasiones' y allí se presentó el primer libro sobre aquella generación: La movida (historia del pop madrileño), de Paco Martín. En la fiesta de presentación actuaron Zombies, Flash Strato, Los Secretos, Trastos, Radio Futura, Roll Time (formados por gente de Alaska, Nacha Pop y Mamá), Mario Tenia y Los Solitarios, y Juanma el Terrible.

Prosperidad, La Prospe, es un caso similar al de Tetuán: ambos son antiguos extrarradios subsumidos por el crecimiento de la ciudad, aunque su halo de espacio privilegiado para la contracultura de una ciudad es mayor aún que el de su primo del norte. El barrio fue un centro pionero del underground madrileño por obra y gracia del Ateneo Politécnico, una academia privada ocupada y convertida en centro cultural que funcionó entre los años 1974 y 1977, cuando fue desalojado. Otra liberación se produjo en la antigua Escuela de Mandos José Antonio de la calle de Mantuano. Por el ateneo artístico que allí se ubicó, de querencias libertarias, pasearon Fernando Márquez, El Zurdo, con sus fanzines y con sus compañeros en Kaka de Luxe (Alaska o Carlos Berlanga). También Los Zombis de Bernardo Bonnezzi o los obreros especializados del Aviador Dro. Entre los muros del Ateneo Mantuano estuvo la Escuela Popular de Personas Adultas de Prosperidad, que aún existe en otra localización, y es hoy es el Centro Cultural Nicolás Salmerón.

En la zona se encontraban además el ya citado Rock-Ola (junto a las Torres Blancas), la discoteca Morasol (otro cine devenido en espacio musical que acogió a Nina Hagen), el estudio de grabación Doublewtronics, o la sede de DRO (Discos Radiactivos Organizados), el sello discográfico fundado en 1982 por Servando Carballar.

Mucho se ha hablado también del origen socioeconómico de los protagonistas de La Movida. ¿Es una simplificación decir que era cosa de niños de papá? Seguramente, pero una afirmación que contiene indiscutibles trazas de realidad y que se traduce en la aparición de algunos puntos en el mapa de La Movida en el distrito de Salamanca. Por ejemplo, la inevitable galería Vijande, epicentro del lado más artístico del movimiento desde su inauguración en 1981 con la exposición 'El Chochonismo Ilustrado'. En la muestra, la imaginería nuevaolera viajó de la malasañera Casa Costus a la calle de Núñez de Balboa. Por Vijande pasó en enero de 1983 el mismísimo Andy Warhol con motivo de una exposición sobre su obra. Su visita a nuestra ciudad es historia del Madrid de La Movida y fue ocasión para que se juntaran personajes de la misma como Fabio McNamara con agentes de la jet como Pitita Ridruejo.

También en el barrio de Salamanca se podían encontrar otros espacios de sociabilidad del moderneo como la redacción de la revista La Luna de Madrid en la calle de Villaalar o la sede de la discográfica Nuevos Medios de Mario Pacheco (en Salustiano Olazaga), cuna del nuevo flamenco y de grupos de La Movida como Golpes Bajos, Kikí d'Akí o La Mode.

Pero también fuera de la M-30 hubo Movida, aunque en la mayoría de los barrios tuviera más tirón el rock urbano. Algunas de las discotecas de barrio y salas de fiesta, que llevaban un par de décadas funcionando en silencio como hervideros de la modernidad de las clases populares, recibieron los vientos anglosajones del momento. Podemos poner como ejemplo Niza Palace, situada en la calle Marcelo Usera y citada por los periodistas Jesús Ordovás y Patricia Godes en su magnífica Guía del Madrid de La Movida. Otro ejemplo podría ser la sala Astoria en el Paseo de Extremadura, un cine que en 1984 se convirtió en coso de conciertos y acogió actuaciones importantes como las de The Durutti Column, Johnny Thunders o The Modern Lovers.

En otras ocasiones, eran los grandes eventos los que propiciaran que las estrellas del momento y sus fans se alejaran del centro de la ciudad. Los certámenes Villa de Madrid en el Rockodromo de la Casa de Campo, la plaza de toros de Carabanchel (con el mítico concierto de Ramones) o el campo del Moscardó. En el campo de fútbol de Usera se vivió una noche inolvidable –en el mal sentido– en 1980, cuando Lou Reed abandonó el escenario solo veinte minutos después de que el espectáculo hubiera comenzado porque alguien le tiró un objeto. Quienes estuvieron presentes cuentan que se lío muy gorda.

En la mayoría de los casos, los locales y escenarios de la llamada movida que han sobrevivido o las placas que los recuerdan están en el centro de la ciudad. Sí, ya lo sabemos: pero no todos.

[Fuente: Luís de la Cruz en eldiario.es -Enlace original-]

¿Qué nos quedó de la Movida Salmantina?

Hablemos antes de la proto-movida: Érase una vez una juventud que estrenaba su mayoría de edad política -quizás también intelectual y emocional- en la década de los 80 del pasado siglo. Esta historia que novelo con el título de "Salamanca underground" empezó -o al menos se cimentó- mucho antes pero he querido terminarla en aquellos días en que La Movida, desde Madrid hasta el último rincón del solar patrio, se vestía de largo y comenzaba a efervescer con fuerza entre vino y rosas, sexo explícito en cash o promesa del “ya verás, chaval, lo bien que lo vamos a pasar”, heroína, mezcalina, cocaína, música moderna muy comercial -dándole el tiro de gracia a la canción de autor y al folck nacionalista y regionalista, a esa puta manía de recitar a los grandes poetas- y se articulaba en un pop blandito, digerible y sobre todo fácilmente vendible y muy rentable para discográficas y cadenas de radio, y en un rock and roll supuestamente radical de reconversión industrial y lunes al sol, domado y bien domado. Y, de postre, bacalao, alka seltser y prozac para los que aún seguían/seguíamos vivos. Porque en lo mejor de la fiesta llegó el sida y nos puso a temblar a todos los que de una u otra manera entre amigos y enemigos ya nos habían dado, y bien, por el culo.
 
¿Pero qué fue realmente La Movida? Habría mucho que debatir y también mucha tela que cortar a la hora de definir lo que La Movida fue o dejó de ser en España. Y aún así nunca llegaríamos a aproximar posiciones entre los que llegaron a calificarla como “movimiento revolucionario”, “movimiento cultural” -ergo, por definición/exclusión: de contracultural nasti de plasti (que dirían Nazario, Mariscal y Farriol, los del cómic underground del 76)-, y aquellos -como Mac, el protagonista de mi relato- para los que solo fue libertinaje y cachondeo de Nerón.

Para algunos, los que pensaban -esa minoría que esperaba una reforma política más verdadera y no de tanto plexiglás- se redujo a manipulación política pura y dura, confusión interesada de las ansias de diversión y libertad de la juventud española de la época. Es decir: una “patada en los huevos” para toda la década anterior, la que trabajaba por un post-franquismo en libertad y democracia. Y lo terrible es que esa patada se la metía el socialismo triunfante -los sociatas- a la juventud entera y, más concretamente, a los de la izquierda que le quedaba a su izquierda, a “mis amigos con los que hice la revolución” -aquellos que Jimenez Gómez y Laina Estévez añoraban en su profética canción que después cantaría Topo y tararearían miriadas de muchachos de barrio a los que solo se dejó oler el humo del sándalo, el olor a humanidad, aquel sudorín de los conciertos y el fato del cuchillo jamonero. Porque fiesta hubo -y mucha- pero iba por barrios y no en todos -más bien en los menos- se comía jamón y se bebía Don Perignon y cubatas que no fuese de garrafón.

Sobre La Movida hubo -y se siguen generando- opiniones para todos los gustos. Entre “moda juvenil sazonada con drogas” de Camilo José Cela; “batiburrillo lúdico, cultural, industrial” de Ojea Pérez, periodista experto en la Movida viguesa; “únicamente fiesta, despendole, trasgo, telón y lúdico desastre” según escribió Antoñito de Villena en “Madrid ha muerto”, o “imbecilidad política”, definición recogida en el ensayo “La Movida Modernosa” firmado por José Luís Moreno-Ruiz. Aquí este menda se queda con esta última definición envenenada de Moreno-Ruiz, aun a sabiendas de que todo es relativo y depende del ángulo desde el que se mire y que no fue lo mismo La Movida vivida en el escenario como artista de tercera que como rutilante estrella y menos aun con la planificada en el despacho de dirección del teatro; nada o casi nada con la Movida que se intentó embridar en los despachos de un Ministerio y/o Concejalía -despachos de Agitación y Propaganda, en cualquier caso- y absolutamente nada con aquella movida emocional -ahora si, con minuscula- vista y vivida por los del patio de butacas y la que querían atisbar aquellos que -por circunstancias económico-sociales, básicamente- calentaron con el culo la dura bancada del gallinero y que después, como todos los fines de semana, tomando un cubata en un tugurio de mala muerte, se creyeron protagonistas de una década prodigiosa, los pobres.

Pero, además de las perspectivas emocionales e ideológicas, introduzcamos en el análisis otro elemento conflictivo como son fechas y periodos. Delimitar periodos históricos en los movimientos políticos, sociales o culturales siempre fue tarea ingente y pretensión desmedida, tan inútil como el tratar de ponerle puertas al campo. Aún así, historiadores y sesudos investigadores del humano acontecer lo intentan de continuo. Mucho indocumentado -o intoxicado por sobreinformación- insiste en que La Movida nació por generación espontanea, de un big bang o algo parecido, y que antes no hubo nada -nada de rock, nada de pop ni de folkie ni de cine ni de artes plásticas ni una miajita de poesía, por lo que no tendría sentido hablar de protomovida ni del festival Rocktiembre, ideado por Armando de Castro, guitarra de Coz, coordinado por Teddy Bautista y con 100 pretorianos muchachos del PCE ¿empezáis a entender? intentando mantener el orden mientras las bandas Cucharada, Coz, Leño, Mad y el mismo Bautista actuaban, un 22 de septiembre de 1978, en la plaza de toros de Carabanchel; y menos aún de las Primeras 15 Horas de Música Pop de Burgos, el mítico Festival de la Cochambre, celebrado el 5 de julio de 1975 en la plaza de toros de Burgos. Admitir este último evento como hito en la movida supondría ¡adiuro te, demon! que la protomovida castellano-leonesa sería tres años anterior a la madrileña, lo que al parecer no agrada nada a los adeptos etnocentristas -los del todo Madrid, nada sin Madrid- más que a los teóricos del movimiento que han querido centrarlo y enrocarlo en el centro de la nación misma. Para tal fin, algún listo dijo -y la basca/manada dio por bueno, por aclamación- que la Movida madrileña (y por consiguiente en España toda) había nacido por esporulación un 9 de febrero de 1980 con motivo del concierto organizado por la Escuela de Ingenieros de Caminos de Madrid y difundido por la emisora Onda 2 de Radio Nacional para homenajear a Canito -José Enrique Cano, baterista de Tos, después Los Secretos, fallecido en accidente de carretera la última noche del año anterior- y que su acta de defunción -la de la Movida, no la de Canito- se expidió el día 17 de diciembre de 1.983 junto a la de los 81 fallecidos en la tragedia de la discoteca Alcalá 20. Algún díscolo prefiere cifrar la defunción de este movimiento juvenil el 10 de marzo de 1.985 cuando la sala Rock-Ola, sobre la que pesaba una más que añeja orden de cierre, chapa obligatoria y definitivamente tras la muerte de Demetrio Jesús Lefler, en un enfrentamiento entre mods y rockers. Otros -Moreno Ruiz es más partidario de ello- prefieren aplazar su exequias al último día del verano de 1986 cuando un tren -muy agitprop- unió en una especie de hermanamiento político-festivo-cultureta muy de vergüenza ajena a las Movidas madrileña y gallega, haciéndolas coincidir en Vigo, donde ambas recibirían pagana sepultura. El experimento -fallido, por supuesto, y más pero mucho más caro que una gaseosa- había sido de los socialistas Joaquín Leguina, presidente de la Comunidad de Madrid, y Manoel Soto Ferreiro, también a la sazón alcalde de Vigo. En la ocurrencia se gastaron -llevaban años gastándose- una tela pero quién dijo miedo. El PSOE manejaba entonces la caja pública, llena de repente de fondos europeos. Dejábamos la de Aquarius y entrabamos en la Era del Pesebre.

Puestos a filosofar y volviendo a las fechas, quiero indicar que todas las fechas anteriores, como hitos fronterizos, historicistas, escudo fácil de historiadores miedosos, me parecen aleatorias y absolutamente cuestionables por lo que -desde el día en que los historiadores modernos llegaron a asegurar que la Contracultura había nacido con el asesinato de JFK y otros que murió precisamente el día de ese magnicidio- no nos coincide ni una puta fecha. Lo cual viene de su primorosa madre al presente relato pues con ello pretendo teorizar -temerariamente, por supuesto- proponiendo otras fechas de nacimiento y muerte para la Movida salmantina con esa tranquilidad que da el no ser el primero en meter la pata y saber que tampoco seré el último en errar. Otra cagada mayor vendrá que os haga olvidar la mía.

La Movida salmantina -si es que alguna vez existió- pudo haber nacido o, de no ser así, inventarnos como fecha de nacimiento un 17 de marzo de 1.977 cuando, en el teatro del Juan del Enzina, sito en el sótano del edificio conocido como Anayita, sede de la facultad de Filología, con la connivencia de Pepe Tabernero, responsable entonces de Actividades Culturales de la Universidad, el impar Cipriano Alonso, copropietario y alma del bistró Santa Barbara (anticipo de un literario soma experimental club salmantino con el que algún día fabularé), y el incombustible Flores Hernández, el que fuese líder de Eva Rock, montaron un show que dejó patidifuso al personal que abarrotaba el auditorio de Filología.

Por aquellos tiempos, el Cipri, además de codearse con toda la pleyade de artistas y ejecutivos que movían la música en este país, jugaba con el cine experimental y en el día de autos -con dos cámaras: una de 8 y otra de súper 8- proyectaba en pantalla una película porno comprada en un mercadillo de pulgas francés donde un tío sexualmente bien dotado sacaba a una chica de un baúl, después aparecían intercaladas imágenes de King Kong en Nueva York, unas chicas en una playa desierta de Normandia besándose en la boca, dos locomotoras -de aquellas antiguas- chocando frontalmente, peces moviéndose tranquilamente por el fondo marino y, finalmente, el actor porno volviendo a meter a la chica en el baúl, en una especie de interminable historia de metáforas encadenadas. Y a todo esto, Flores Hernández poniendo el sonido de sus sintetizadores, ecualizadores, guitarra y demás cacharros de meter ruido, inspirado y espiritual como siempre después de fumarse unas flores, montando el numerito. Aquello -que sonaba a una especie de rock sinfónico, entre un Yes estupendísimo, un Pink Floyd de los primeros tiempos y un Tangerine Dream más actual- fue bautizado como música cosmocrística.

¿Que esa no fue la fecha de nacimiento de la Movida charra? Pues vale. Yo tampoco lo creo, pero no me dirán que el acontecimiento por creativo, hilarante, exótico y esotérico no merece ser escrito y recordado. A partir de ahí en la Movida salmantina pasarían muchas cosas; sobre todo fuga de cerebros. Porque aquí -y esto ya no es coña- también hubo mucha gente emprendedora y creativa, gente que soñaba y apostaba por una ciudad diferente. Casi diez años después, la noche del 10 de septiembre de 1.986, cuando La 2 de TVE y Radio Cadena Española retransmitieron en directo orbi et orbe -entonces en este país solo teníamos una televisión pública y un puñado de cadenas de radio- tras el espectacular concierto del grupo británico Talk Talk estallaría la traca del fin de fiesta. Antes, puntualiza El Cipri y yo anoto obediente: como finalistas del concurso “El Nuevo Pop Español” de Radio Cadena, habían actuado el grupo asturiano El Enano Copulador y los Espermatizoides Incontrolados. Y añado de mi cosecha: aquella noche la plaza Mayor de Salamanca se convertiría en la pira funeraria donde dejaríamos que aquella pequeña Movida de una capital de provincia muriese de éxito.

Sirva lo dicho para que el lector contextualice espacial y temporalmente -si de ello fuere capaz- esta historia novelada por un servidor donde lo único quizás más creíble, aparte de las drogas oficiosas y oficializadas -que Antonio Escohotado explica muy bien en la obra magna que presentó, defendió y publicitó en su día en nuestra ciudad- es el uso y abuso de la política-ficción. De aquellos polvos -y con ello no solo me refiero a las drogas y al sexo- otros dirán que tampoco fue toda la culpa ni tanto el abuso del que se acusó a aquella izquierda caviar que nos gobernó después pero si de que ahora nos hallemos en estos lodos tan globales. Lo cual nos permite seguir españoleando -vivan la marca españa y el político que la inventó- y echarle la culpa a la Globalización, que es recurso muy socorrido. La culpa siempre ha de ser de otros. No obstante, si algún día veis la/mi novela “Salamanca underground” en las librerías y sentís la tentación de comprarla y finalmente picáis y compráis -porque la nostalgia es muy traicionera y yo juego sucio- ¡ah, se siente!
 
Las reclamaciones, al maestro armero.

[Fuente: Daniel Cruz]

Vila-real rememora por un día la década de los 80 con Cuentos Chinos, Soporte Vital y Candidatos

La de los ochenta fue la década de la explosión expansiva del pop español. Concluida la última década del franquismo y en pleno período de Transición, la música se convirtió en una especie de tesoro para la juventud, que veía aparecer de manera constante canciones y discos procedentes –sobre todo- de Estados Unidos e Inglaterra, influyendo principalmente esta última en una gran profusión de nuevos grupos nacionales. Siempre bajo la modestia –en parte provocada por su extrarradio peninsular-, la provincia de Castellón también vivió aquel boom y Vila-real aportó su grano de arena, consiguiendo que uno de sus grupos, Cuentos Chinos, llegase a sonar en Los 40 Principales con frecuencia, sobre todo a través de su canción “Cuatro mexicanos”, consiguiendo además que su primer disco, Debajo de un pino, fuese publicado en el país norteamericano de habla hispana. Dentro de la exposición (R) Coneixement dels músics, cantants i compositors relacionats amb Vila-real, organizada por Eduard Sanz en la Fundació Caixa Rural con la colaboración del departamento municipal de Tradicions, esta década ocupa un relevante lugar, como lo demuestra que tres de los grupos de aquella época -o partes de ellos-, Cuentos Chinos, Soporte Vital y Candidatos, vayan a retornar por un día para protagonizar –aunque faltarán componentes originales- un emotivo concierto que tendrá lugar el viernes 17 de abril en el salón de actos de Caixa Rural Vila-real (plaça de la Vila) a las 20:00, con entrada gratuita. Completará el cartel el grupo actual Histrión, el proyecto de David Collado, con el añadido de que músicos como Fernando Pardo, David Serrano y Víctor Clemente (Impass) y Ángel García (Gardien) se unirán a los tres grupos ochenteros.

“Los ochenta fueron la época de la Movida Madrileña y, a nuestro nivel, de la Movida de Vila-real, pero también fue una etapa de drogas”, recuerda Guillermo Cabanes, cantante de Soporte Vital, quien recuerda que socialmente “no estaba bien visto que los jóvenes hicieran música de aquel tipo. Sí se aceptaban la Orquestra de Plectro o de Pols i Púa, pero no eran bien aceptados los grupos pop o rock”. Una opinión de la que dice discrepar Quique Renau, cantante y guitarra de Cuentos Chinos, quien no observaba ese rechazo hacia los grupos: “Lo que recuerdo es que éramos jóvenes y, da igual ahora que entonces, lo que quieren los jóvenes es comerse el mundo. Luego, cuando comenzamos con Madnoise nos volvió a ocurrir lo mismo: estábamos llenos de ganas”.

Desde la perspectiva de Guillermo, el primer obstáculo a superar surgía en el hogar propio: “Lo más normal era que los padres no entendiesen que quisieses hacer ese tipo de música. Lo interpretaban como que el siguiente paso iba a ser que te marchases de casa”. Sin embargo, se imponía en muchos casos la voluntad propia: “Porque a nosotros nos gustaba hacer eso y era la manera que escogíamos para expresarnos”.

Una vez decididos a hacer música, llegaban más problemas. “La situación es muy diferente a la actual. Tener instrumentos o equipo para tocar era inviable para muchos. Lo normal era que hubiese alguien que tuviese un equipo y que éste fuese rodando por un montón de grupos”, subraya Guillermo. Tampoco coincide Quique en ese punto, ya que bajo su visión “montar un grupo por aquel entonces era igual que ahora”.

Más diferencias que observa Guillermo: “La formación. Hoy, muchos jóvenes que hacen música pasan por escuelas o por el Conservatorio. En aquel momento, no era sí. El aprendizaje solía ser autodidacta”. Y una vez con el grupo en marcha, llegaba la hora de tocar en directo, “y tampoco era fácil. Empezando por la falta de equipo, que obligaba a que alguien te lo dejase. Se tocaba mucho en patios de colegio o lugares semejantes”. En el caso de Soporte Vital, recuerda que “rodamos bastante con Morcillo por los pueblos, más alguna vez que salimos a Valencia y un par a Tarragona”.

SOPORTE VITAL

Seis años duró la andadura de Soporte Vital y su pop comercial con teclados (1982-1988). Tuvo una etapa inicial como Sky, contando siempre con la misma formación: Guillermo Cabanes (cantante, guitarra y compositor), Juan Antonio Bertolín (bajo), José Luis Miguel (teclados) y su hermano, Juanvi Miguel (batería, actual técnico de sonido y productor en Metrònom). Después de realizar actuaciones por localidades de La Plana, situaron uno de sus temas, “Asomado a la ventana”, en el mítico recopilatorio provincial N-340. A continuación el grupo entró en una fase más importante, llegando a compartir escenario con bandas como La Unión, Los Elegantes, Golpes Bajos, King Crueles o el citado Morcillo con Los Rítmicos.

En 1986 publicaron el Mini LP de seis temas El hombre bobo (“en realidad es “El hombre lobo”, pero cuando estábamos preparados para publicarlo, La Unión sacaron “Hombre lobo en París” y lo cambiamos; tampoco nos calentamos mucho la cabeza para escoger otro título”, apunta Guillermo), cuya canción-título fue la sintonía del programa radiofónico Extraños en la noche de Miguel Ángel Villanueva, cuyo sello, Discos Medicinales, editó el disco, grabado en los estudios Tabalet de Alboraia (Valencia). Este tema y “Un culturista me robó a mi chica” fueron utilizados para promocionar el vinilo (que también incluía este último tema en versión instrumental, además del citado “Asomado a la ventana”, “No te puedo devorar” y “Pantys”), llegando a aparecer en algún vídeo elaborado por Aitana (la cadena territorial valenciana de TVE).

Con temas como “La mujer pantera” o “¿Por qué no te dejas tocar?” tenían previsto grabar un LP, de nuevo con Discos Medicinales en 1987, pero cuestiones personales pusieron final al grupo. Veinte años después, Guillermo Cabanes publicó esas dos canciones y las otras que tenían preparadas, más alguna versión como “Roxanne” de Police en el denominado Con-cierto retraso (1984-1988).

CUENTOS CHINOS

Más lejos, hasta México, llegó Cuentos Chinos, una de las pocas bandas castellonenses que han sonado en Los 40 Principales, aunque su aventura duró poco más de tres años. Enrique Renau (voz y guitarra), Alejandro Carda (teclados y caja de ritmos) y Juan Enrique Torner (bajo y coros) ganaron en 1985 el primer Concurso Pop-Rock de la Diputación de Castellón, grabando como premio un maxi single compartido con los grupos Línea Activa (formación de Burriana con los ex Cinema Ricardo Soriano, Diego Palomo, José Luis Lorente El Chino y el letrista y productor Juanjo Llopis, más algunas incorporaciones ondenses) y los valldeuxenses Quebrada. En él incluyeron las canciones “Aquel verano en Benicàssim” y “Sólo es”.

Animados por el éxito, enviaron una maqueta a la discográfica madrileña PM Records, con la que en 1987 editaron el LP Debajo de un pino, producido por uno de los más importantes nombres en aquel momento a nivel nacional, Javier Losada, fundamental en el éxito de Tino Casal y componente de Veni Vidi Vici. Hasta tres singles llegaron a editar del disco, empezando por “Cuatro mexicanos” / “Vivo en la mina”, sonando en Los 40 Principales de manera habitual y llegando hasta el mercado de México, donde el disco se editó bajo el nombre de Cuentos chinos, con la misma portada pero variando su parte trasera. “Tú serás mi beibi”/”Te quiero loro” y “Es por la mañana, el niño sale de la cabaña con su caña para ir a pescar” (título extraído de una película)/”San Serinín” le siguieron, aunque sin alcanzar las cotas de popularidad de "cuatro mexicanos quisieron partir de su patria chica hacia Pekín..."

Repitieron con PM Records en el segundo disco, Cómo me pone tu celulitis (1988), sin conseguir repetir con este single el éxito de “Cuatro mexicanos”, ni con el resto del disco, que incluía títulos como “En el castillo de la muerte me encontré una palangana”, “Soldadito de Cuba”, “Cariño”, “Unidos”, 'Borracho”, “For you”, “Dos besitos”, “La noche” y “Hasta siempre”. La desaparición de la discográfica también llegó acompañada por la disolución de Cuentos Chinos, manteniendo Quique Renau actividad en formaciones como Madnoise (grabaron dos discos con María Padilla, Nando López, ahora en Motel; Rafa Lleó, bajista de The Joke y ahora en Animal Caliente; y Patxi Collado, también en The Joke; más colaboraciones de Juanma Mas y Alfonso Pachés. Además llegaron a actuar en el FIB) o Los Perreros. Aunque Quique aclara que más que el cierre de la discográfica, lo que acabó con el trío fue “la falta de motivación, porque habíamos entrado en una rutina en la que se habían perdido los principios por los que formamos el grupo”.

Echando la vista atrás, Quique Renau considera que una de las principales diferencias de Cuentos Chinos respecto a otros grupos de su época que no llegaron tan lejos se debió a que “tuvimos más suerte que el resto”, incluso en su inicio cree que les acompañó “porque nosotros éramos un grupo para pasar los fines de semana, para divertirnos, sin letras complicadas ni con mensaje, pero tuvimos la suerte de caer en gracia, que es más importante que ser gracioso”. Esa liviandad de las letras ya se deja entrever en sus títulos, admitiendo que en muchos casos eran fruto de alguna anécdota y en algunos otros eran como nombres de local de ensayo “sólo para identificar la canción entre nosotros”.

Los ochenta fueron una época de cajas de ritmos, ocupando sobre todo en el tecno pop el lugar habitual de los baterías. Cuentos Chinos se adaptó a esa tendencia, pero con un añadido: “También es cierto que no encontrábamos ningún batería”. Así que como trío rodaron por los escenarios, recordando especialmente su victoria en el concurso de Pop Rock de la Diputación… "porque el resto fue más el ruido que las nueces. No queremos quitarnos importancia, pero no fue para tanto”. En el momento actual, “aunque la música siempre está ahí, hay otras prioridades que llevan a seguir caminos distintos, mientras seguimos creciendo como personas”.

CANDIDATOS

Candidatos siempre fueron Vicent Ros (guitarra y voz) y Jorge Bort (guitarra), formando equipo junto a ellos unos cuantos músicos de manera puntual a lo largo de los años, como Quique Renau (Cuentos Chinos) tocando el bajo, el teclista Alejandro Carda (también de Cuentos Chinos), el bajista Carlos Vargas, el batería Juan García o Ferdi Sales (dueño del Japan Rock Club).

Plasmaron su pop en maxis como el homónimo de 1985 con las canciones “No puedo más”, “Una canción que escuché”, “La chica ideal” y “Lejos de aquí”. En 1988 editaron el single “Dónde estás”/”Hey Tú” (grabado en UMA de Alcossebre) y en 1990 “La noche se acabó”/”Esto puede acabar mal” (estudios Bali, de la Vall d’Uixó). Finalizando ahí su singladura, hasta que en 2002 publicaron el recopilatorio de sus singles Una canción que escuché, con la remasterización de La Seta Azul de Benicàssim y en 2008 volvieron por un día al escenario de la Japan grabando en directo Tanto tiempo.

OTROS GRUPOS DE LOS 80 RELEVANTES A NIVEL LOCAL

Allende. La primera banda del guitarrista flamenco (y más tarde bajista) Rubén Cerisuelo Ferrando, miembro de la dinastía de El Pono –hijo del también guitarrista Salvador Cerisuelo Renau y hermano de Salva del Real-, aunque por aquel entonces apostaba por sonidos más estridentes. Más tarde pasó por Cromosoma-23, Cuarto Jinete, La Venta, La Caja Negra, Mi sobrino y su combo flamenco, Salva del Real y El Pono.

Beirut en Obras. En sus filas reunió a nombres importantes a nivel local, como Ángel García (también en Abismo, Misa Negra, Cronopios, Sueños Mecánicos y en la actualidad en Gardien, además de gran aficionado a recopilar material sonoro) e Iván Ortiz (compañero de proyecto también en Misa Negra y después ya por otro camino con Cuarto Jinete, Taxidermia Mental, The Ojitos y Perro Loco). Les gustaba el toque oscuro y presentaron una maqueta grabada con prisas para entrar en el mítico recopilatorio provincial N-340 (1984), sin conseguirlo.

Coral Sant Jaume. Su origen data de 1980, dedicándose principalmente a la música religiosa y clásica. Sin embargo, bajo la dirección de su actual director, Alfredo Sanz, se ha abierto a numerosos campos sonoros, tal como lo demostró en el televisivo Cantem de Cor (Canal 9), que ganó en 2011. Como consecuencia de ese triunfo grabó el CD En clave de pop. La labor de Manolo Gil permite tener hoy varias grabaciones antiguas de la coral, que también aparece en los LPs Música de Vila-real II y III, que hoy en día no se pueden encontrar en dependencias municipales. Pusieron las voces al himno oficial del Villarreal CF y a lo largo de su trayectoria también lo han hecho con música del conocido compositor vila-realense Rafael Beltrán Moner, quien le dedicaron su disco Homenajes.

Cromosoma-23. Este grupo sí que logró incluir un tema en el vinilo N-340: “Ultracentrifugadora”, de sonido tecno pop, aunque poco después desapareció. Lo grabaron Santi García (voz), Rubén Cerisuelo (guitarra), Carlos Janés (teclados), Cristian Font (bajo) y Víctor Palmer (batería). Por sus filas también apareció Ferdi Sales (propietario del Japan Rock Club y batería también en Berlín, Baden Baden, Satanás Bombero, Rash Band, Jarabe, Dama Rock, Los Perreros, La Escena/The Scene, Candidatos e incluso tocó en alguna ocasión con los burrianenses Cinema).

Cronopios. Aunque sólo se puede escuchar su música en una casete grabada en 1990 no oficial, presenta la curiosidad de que formó parte de él Joan Raga (director de las compañías teatrales Visitants y Scura Splats). También estuvo Ángel García (después de Misa Negra).

Cuarto Jinete. Dos de sus canciones aparecen en el recopilatorio A la mar, editado por la Cadena COPE. Rubén Cerisuelo formó equipo en este grupo con Alfonso Arrufat, Diego Barrachina, Jorge Monsonís e Iván Ortiz (antes de Taxidermia Mental).

Gin Tonic’s. Formado por miembros de C-H-5 (grupo en el que llegó a formar Morcillo, aunque sin grabar). Su cantante, Porcar El Chino puso también la voz en Spaniels, grupo del Maestrat que aparece con un tema en el disco libro Historia de la música pop de Castellón.

Juan Galera. Pudo grabar en vinilo por su triunfo en el Festival de Cantantes Noveles que organizó la discoteca Donald de la Vall d’Uixó.

Karmel. Una curiosidad: en él estuvo el ahora actor (también director) teatral y cinematográfico Sergio Caballero (Porca misèria, de TV3; Unió Musical Da Capo, de Canal 9; o Son de Mar, de Bigas Luna). También Héctor Más (más tarde en Góvannon).

Misa Negra. El grupo de Ángel García e Iván Ortiz tras Beirut en Obras, además de José Luis Reguera. Gusto por el post punk siniestro y también por acompañar la grabación homónima (1987) por un fanzine, tendencia mantenida por Iván en Taxidermia Mental y por Ángel en Gardien.

Orquesta de Plectro Ciudad de Vila-real y Orquesta de Pulso y Púa Francisco Tárrega
. Formaciones creadas por una de las figuras más importantes de la música vila-realense, Pascual Cándido Candi (Trío Los Rebeldes, Kandi-Palas, Los Candi), considerado como "maestro" para muchos músicos de la localidad.

Pascual Juan. Dolçainer que ha participado en Happy Lovers, en obras de Xarxa Teatre y que llamó incluso de medios nacionales, como el periódico El País, por introducir ese instrumento tan valenciano en el jazz, a través del Pasqualet Swing Jazz, donde Alfredo Sanz (director de la Coral Sant Jaume y con gran trayectoria en música clásica y jazz) se encargaba del piano.

Inda y Javier Bonet.
Hace años que van girando por el mundo. Inda –nacido en Tours (Francia) lo hace como miembro de la Spanish Brass Luur Metalls aportando el trombón, mientras que Javier (trompa) participa constantemente con formaciones de música clásica por todo el planeta.

The Mentes. Apareció a finales de los 80 y en 1991 formó parte de un vinilo recopilatorio del sello vila-realense Matraka Records, Matraka Monsters, al lado de El Último Ke Zierre, Los Perreros, Rottest Slag, Goma 2 y Barro.

'Gran parte de la información la aporta Eduard Sanz, autor de la exposición ‘(R) Coneixement dels músics, cantants i compositors relacionats amb Vila-real’

[Fuente: Manolo Bosch para nomepierdoniuna.net -Enlace original-]

Era la prehistoria de los tiempos


El Noroeste Pop-Rock aún no se había convertido en esa fiesta turístico-playera que es en la actualidad y se celebraba en el Pabellón Municipal de Deportes, un sitio con una acústica tres pueblos más allá de infame.

En aquel momento, lo normal eran las maratones de dos o tres grupos, que acompañaban media horita en plan teloneros al cartel principal de la noche.

En este caso la estrella era Radio Futura, que presentaban 'De un país en llamas” después de haberla petado con la 'Escuela de calor'. Incluso llegaron a sacar un maxi del tema (¿os acordáis de los maxis?: aquello de contar en seis minutos lo que se podía contar en 3.30). Como cuadrilla iban Danza Invisible (en la época que aún querían ser los Simple Minds) y los Pistones.

Los Pistones llevaban años apartados del escenario y, por supuesto, abrían fuego presentado nuevo disco: 'Canciones de lustre'.

Tenían todas las de perder. Eran las nueve (lo que significaba que aún no era de noche), no había mas de treinta personas a pie de escenario y las canciones no eran, en mi opinión, “de lustre”.

Para cuando “domaron” el sonido, la mitad de la gente se había retirado a la (in)comodidad de las gradas. La llegada del “pistolero” animó el cotarro y aparecieron a mi lado un montón de fauna dispersa bailando el tema al más puro estilo AC/DC. En aquel momento, aún pensé que podían salvar el concierto.

Cuando al final cargó la caballería ('Metadona'/'Lo que quieras oír'/'Persecución') eché la vista atrás. Unas diez personas estaban disfrutando. El resto, los que se habían acercado al ritmo de 'El pistolero', ya estaban de vuelta en las gradas, a la espera de los Auserón Bros.

Sentencia: Los Pistones son los tíos de 'El Pistolero' y puerta.

Treinta años después, seguimos igual.

Ya lo creo que el pop español tiene una deuda con los Pistones. Hicieron un disco increíble en una época de discos fantásticos, el primer disco que recuerdo en que todos sus temas podían ser singles.

Me cuentan que (en parte) se han vuelto a reunir. Es cierto que nunca llegaron en el momento oportuno. Ahora que los hermanos pequeños y los hijos de los que fueron a sus conciertos, los nuevos grupos del pop español, empiezan a descubrirlos, tal vez sí lo sea.

Y si no, siempre nos quedará 'Metadona'.

PD: Gracias a ti, A. Por escuchar pacientemente mis rollos y por constatar que el discípulo ha superado al que nunca fue un maestro.

[Redacción Nuevaola80. Matías Rey]

Eduardo Benavente, In memoriam. 30 Años

Foto: Pablo Pérez Mínguez. Sesión 'El Acto'. Colección privada Pedro Munster
Con motivo del 30º Aniversario de la muerte de Eduardo Benavente, nuestro compañero Hugo Fernández le dedica esta editorial a modo de tributo biográfico en su memoria.

Eduardo Benavente (Madrid 1962-Calahorra 1983) fue una figura carismática del rock español.

Benavente entró en contacto muy joven con las bandas, ensayando con Nacho Cano-ex Mecano. Pasaría a formar el grupo Plástico, donde tocaba la batería, igual que en Las Chinas a finales de los 70. En su adolescencia le gustaban The Rolling Stones. Su próximo grupo serían Escaparates con Cesar Scappa, El ángel, con influencias de New York Dools, la escena punk de Nueva York. En Marzo de 1980 hace una prueba para ser batería de Alaska y los Pegamoides, a los que llama la atención su imagen pop colorista, y graban el primer single 'Terror en el hipermercado / El hospital', donde ya da muestras de un aprovechamiento musical agudo.

Un punto de inflexión importante en sus gustos musicales fue un viaje a Londres donde se encuentra un panorama opuesto a la música pop alegre y vitalista que impregnaba la escena española. En Inglaterra emergían una nueva escena musical después del punk rock llamada así, After Punk, un cambio a sonoridades más densas, iconografía oscura, sonidos atmosféricos que rompían con escenas precedentes más felices e instrascendentes (The Cure, Joy Division, Bauhaus, Killing Joke) con sus letras nihilistas eran las bandas con sus vinilos que Benavente trajo a España. Ese cambio percibido se materializó en Alaska y los Pegamoides que dio lugar a un cisma entre el componente Carlos Berlanga y Benavente. Berlanga apuesta por el pop, el resultado fue que Berlanga abandona Alaska y Los Pegamoides sustituyéndole Benavente a la guitarra y Toti Árboles a la batería, mientras tanto Benavente crea Parálisis Permanente, por su necesidad de componer, su gran obra musical.

Benavente ensaya con su hermano Javier Benavente (voz), Nacho Canut (bajo) y Jhonny Canut (batería), un embrión de Parálisis. Las miopes compañías musicales de la época no entienden el proyecto gótico de Parálisis y Benavente ofrece a sus coetáneos Gabinete Caligari, amigos suyos, la oportuniad de montar un sello discográfico propio llamado 3 Cipreses y editar un Ex tended Play compartido ('Autosuficiencia', 1981).

Parálisis inició su andadura con un himno transformado en generacional punk, con un riff que vertebra el tema retrasando el sonido para prolongar la señal original, entrando después una batería insistente, dedicada a la propia persona, al yo interior, el no depender de nadie y nada con una actitud pasiva, muy viva después de 30 años, colaborando Jaime Urrutia (Gabinete Caligari) como guitarra rítmica y coros. 'Tengo un pasajero', con percusión innovadora, musicalmente arriesgada, con su referencias al film “Alien” después incluida en el disco 'El Acto'; 'Unidos', con gran trabajo vocal de Benavente, usando eco en la voz, la historia de una deformación genética, una de mis favoritas, 'Yo no', con su inteligente metáfora sobre humanos-animales.

El segundo Ep 'Quiero ser santa' (1982, año en que se separan Alaska y los Pegamoides) con Ana Curra (teclados). El tema titular, con sonido pregrabado de campanas, más la linea de bajo de Nacho Canut que marca el inicio; canción emblemática de Parálisis, con su imaginería de santos; 'Un día en Texas', sobre la película “La matanza de Texas”. Reeditan debido a su agotamiento en tiendas el Ep 'Autosuficiencia', con otra portada, de la película "Freaks".

En la formación empiezan a haber cambios, Naho Canut se va y entra Rafa Balmaseda al bajo. La nueva formación graban el Long Play 'El acto' (1982) en los estudios Doublewtronics de Madrid, con estética sadomasoquista en la portada. Trabajan un sonido condensado en la producción del disco realizada por los propios Parálisis, con la batería de Johnny Canut en primer plano; 'Adictos de la lujuria' empieza con grabaciones de sonidos de lluvia y truenos, riff penetrante, más batería, con sus insinuaciones sexuales y temática de adicción narcótica; 'Vamos a jugar' con una orientación pop y sugerente historia de iniciación sadomasoquista; 'Te gustará', una directa aproximación al acto sexual; la versión de David Bowie 'Héroes'; 'Tengo un precio', con linea de bajo de Balmaseda, sobre un servicio de prostitución. La cara B empieza con sonidos de lluvias y truenos, 'Jugando a las cartas', relatando una medianoche de juego; 'El acto', que titula el disco, metáforas religiosas para la terminación de el acto sexual; 'Esto no es', retrato irónico de un envenenamiento; 'Quiero ser tu perro' versión de The Stooges; el excelente instrumental 'Bacanal', electrizante con coros fantasmagóricos; 'Todo el mundo', y sus reflexiones sociales; 'Tengo un pasajero'; la inquietante 'Esa extraña sonrisa' comienza con un solo de batería que marca la canción, dando paso al bajo, riff hipnótico, con coros de sonrisas góticas, sobre un flirteo con más truenos y lluvias acaba el disco. Fulminante presentación en la sala Rock-Ola de Madrid con Antonio Moreno a la guitarra. Actuaciones en Caja de ritmos de Televisión Española; gran presencia de Benavente en una impresionante interpretación de 'Quiero ser santa', en la que aparece ataviado con abrigo de cuero negro y gorra de ferroviario. Imagen callejera en Musical Express, una intensa 'Unidos', 'Te gustará' interpretándola con un látigo.

Parálisis ganan el terreno a los demás grupos de los primeros 80 en Madrid y empiezan a ser reconocidos en España como una promesa underground del nuevo rock español. Benavente preocupado por aspectos técnicos, produce a Seres Vacíos (proyecto de Ana Curra que ya es su pareja), con un Maxi-single de dos canciones.

Parálisis graban el single 'Nacidos para dominar' (1983), una turbadora armonía, seres deformes que viven reprimidos por su fealdad, gran tema; y 'Sangre' demuestra una evolución musical, con los teclados de Curra, una competición a vida o muerte.

Desgraciadamente la imparable discografía de Parálisis se iba a abortar volviendo de un concierto en la sala Tropicana de León camino de un festival en Zaragoza, en Alfaro, un 14 de mayo de 1983. El coche conducido por Ana Curra, con Benavente de copiloto y Toti Árboles (batería de los directos de la banda), padecen un accidente de circulación donde Benavente pierde la vida. Salen heridos Curra y Árboles, dejando para la posterioridad ese último single, que fue editado después de su muerte.

La muerte de Benavente acabó con la vida de Parálisis Permanente dejando huérfano al rock español de la pérdida de una de las bandas más potentes y auténticas del panorama.

Requiescat In Pace -Descanse en paz- Eduardo Benavente.

[Hugo Fernández. Nuevaola80 Cantabria]

¿Qué Aerolíneas Federales han retornado?

Foto: R. González, elmundo.es
Tenemos el gusto de contar con un nuevo colaborador en Nuevaola80. Se trata de el vigués Pascual Roel, quien irá nutriendo de artículos de interés nuestra sección 'Editorial'. Desde 'Editorial', se repercutirán en la sección habitual de noticias, por tratarse de temas, en la mayoría de los casos, de rabiosa actualidad. En este caso, y para abrir boca, le dedica su tiempo a recordar a sus paisanos Aerolíneas Federales, con motiva de esa vuelta a la escena con disco incluido, que se produjo hace un par de años.

Aerolíneas Federales es uno de los grupos “marca” en el renacimiento musical español, gallego y vigués de los años 80. Sus orígenes están vinculados a muchos personajes históricos de la ciudad gallega, como Flechi, a muchos seguidores, a muchos bares y a muchos músicos que han pasado por el grupo. Hagamos un ejercicio sencillo. Veamos las diferentes momentos de Aerolíneas Federales en su larga historia y consideremos después qué Aerolineas han regresado en los conciertos que llevan ofreciendo desde hace aproximadamente un año y medio, desde que un fan latinoamericano los contratara para realizar un par de actuaciones en Perú.

Aerolíneas Federales tiene toda una primera etapa que abarcaría desde su fundación y las entradas y salidas de gente hasta la publicación de su primer disco, 'Aerolíneas Federales' producido por Enrique Martínez en los históricos estudios Doublewtronics. Este disco incluía “No me beses en los labios”, “No se ligar”, “Ahora soy feliz” o el indispensable “Soy una Punk” , canción que tan mal ha entendido la hispanista francesa Magali Dumousseau-Lesquer en su libro 'La Movida. Au Nom du père, des fils, et du todo vale'. La primera grabación del grupo ya contaba con Silvino Díaz, Coral Alonso, Rosa y Miguel Costas y Luis Santamaria. Supuso, además, un pequeño empuje para la consolidación de una música que buscaba una autonomía del arte respecto de la situación política, vinculándose a motivaciones más hedonistas.

Después del éxito de su primera propuesta, Aerolíneas Federales, la reforzaron con una época muy fértil y creativa, concretada en dos discos “Hop hop” y “Tomando tierra”, con producciones preciosistas, muy efectivas y menos guitarreras, de Enrique Martínez y Servando Carballar, donde destaca la plástica artística de ambas portadas. Por un lado la de José "Pepo" Fuentes para Hop Hop, muy pop art y warholiana, y la muy surrealista de “Tomando tierra”. En esos dos discos, Miguel Costas y también Silvino Díaz (mucho menos) firman textos y melodías de gran mérito: “hop hop” con unos teclados inmejorables (Pablo Novoa), la melancólica “Por ti”, la socarrona “Oh que pena me das”, la oscura e inmensa “Látigo Negro”, una canción que requiere análisis aparte por su letra y por la brillantez instrumental. Para cerrar estaban las versiones “Y mi chica dijo sí” y “Mi video no tiene mando a distancia”. “Tomando Tierra” incluía la imprescindible “Tú al monte, yo al mar” canción que se convierte en un éxito de verano en el año 88, y toda una serie de temas que son éxitos en potencia: “Lejos del mar”, “Sex simbol”, “Soy un bollito”, “Alicia”, la brillante “Te echo de menos” y la filosófica “yo soy yo”. Textos cargados de dobles sentidos, del juego del amor, de esas épocas difíciles que son explicadas por Costas y compañía con gran acierto.

Esta segunda época la cierran con una ruptura estética y de sonido. La estética pop de vaqueros, camisetas y ropa casual da paso a ropa de “moderno”, negra para los chicos y colores más atrevidos y seductores para las chicas, que son portadoras de un nuevo vocabulario de carácter más sexual y atrevido. La producción preciosista, llena de teclados y estética da paso a un sonido más ramoniano, que es en buena medida un regreso al principio del grupo y una adecuación a lo que está sucediendo en ese momento en el pop español con Los Romeos,y otros grupos de la órbita de Paco Trinidad (Gatos Locos, Los Espontáneos, etc.). En ese contexto será primero el disco “Échame sifón” donde Miguel Costas escribe textos sorprendentes como “tú volarás” y se destapan Silvino Díaz y Luis Santamarina como pareja compositora, especialmente en “Mucho whisky y rock'n'roll” y “Lárgate”. El disco es producido por Costas en un ejercicio de buscar un sonido básico y directo, sin acolchamientos. El segundo de los discos es “Una o ninguna” donde con un sonido más maduro y con composiciones esencialmente de Silvino Díaz (“Asesiné a mi novio”, “No sigas mi camino”, “Bésame”, “Voy a cantar”) y con la perla del disco que era “Otro Domingo” (M. Costas) logran en una producción colegiada por el propio grupo con la ayuda de Rodrigo Silva ofrecer un resultado muy meritorio para despedir su carrera discográfica. El “dudua” y el colectivismo vocal había dado paso a guitarras rocosas y las voces de los chicos habían dejado a las chicas con todo el protagonismo (ya con Silvia Superestar).

El cuarto momento de Aerolíneas Federales fue todo el relacionado con el llamado Xabarín Club de la Televisión de Galicia, que nació bajo la pluma de Alberto Casal y que dio pie a toda una serie de colaboraciones de muchos grupos gallegos en los años 90 en los años en que allí se desarrollaba el llamado “Rock Brabú”. Aerolíneas Federales es así conocido por mucha gente joven que al calor de los dibujos animados van masticando canciones de los vigueses.

Expresados los cuatro momentos de Aerolíneas, veamos qué ha regresado. Lo primero que hay que señalar es que las causas del regreso de los vigueses no son unívocas. La especial situación de Miguel Costas, la limitada disponibilidad de Silvino Díaz y Luis Santamarina, el alejamiento musical de Rosa Costas y Coral Alonso eran circunstancias que hacían pensar en una improbable reunión. Como hemos dicho, la llamada de un fan latinoamericano posibilitó el retorno en clave de vacaciones. Ese tiempo de asueto fue dando espacio a que buscando momentos de todos ellos pudieran hacer conciertos de vez en cuando sin mayor pretensión que la de tocar y pasarlo bien, que ha sido siempre el principio rector del grupo. Por tanto, la esencia de la vuelta es la profundización en el concepto de música que habían expresado en su época, buscando el bienestar del espectador y construyendo todo un mundo pop que había partido desde los años 80 en España y que había sido interrumpido en esencia durante unos años. Pocos grupos habían seguido la idea de Aerolineas de construir un discurso musical asociado a una estética que ayudara a evadirse, a dar rienda suelta a todo un espíritu bretoniano donde el inconsciente ayuda a complementar lo racional. El amor, el sexo, la provocación, el existencialismo, el surrealismo, la socarronería, lo pop, lo punk, la seriedad, son elementos de esta vuelta, al igual que lo fueron en su momento de vida.

A nivel estético se emparentan con la última época, donde las camisetas de Aerolíneas Federales siguen siendo uniforme del grupo, aparte las chicas, claro, que siguen dando muestras de la importancia de la moda, la innovación y los secretos de mujeres en las actuaciones. El público es un poco el de siempre, un poco mayor algunos y algunas nuevas incorporaciones pero en general todos comprometidos con el grupo. El espíritu sigue siendo la diversión, el disfrute del momento y admirar a las chicas y a los chicos. Y el discurso en el que se insertan los vigueses es en el de un nuevo relato de la música gallega alejado del ofrecido por los relatores oficiales de la movida viguesa, como Julián Hernández o Antón Reixa, quienes han sido albaceas equivocados de las explicaciones de lo que sucedió en Vigo y en Galicia durante todos los años 80. Aerolíneas es ejemplo que desde otros parámetros artísticos y otras tradiciones musicales se pudo llegar a construir un relato alejado de los grandes personajes e insertado en la esencialidad de Vigo, de la participación de la gente y de la diversión y la autonomía artística.

En cuanto a lo musical, han regresado los Aerolíneas que ellos creen que son, que no son los mismos que creemos algunos observadores. Esa es la riqueza de la vuelta. El concepto de “Aerolíneas Federales” lo han pulsado sobre el primer disco, es decir, el primer momento, y sobre el último momento, el relacionado con la TVG. Así es como se ven Aerolíneas en este momento y lo que creen que más nos ha llegado al resto. Los conciertos han estado preñados de esos momentos, aunque han incluido canciones de otras épocas, pero la esencia es esa. El sonido es también de la primera época mezclado con el de la tercera. Esos son, en definitiva, los Aerolíneas Federales que han vuelto: guitarras contundentes, buenas performances en el escenario y ganas de pasarlo bien. Dejar fuera a canciones como “Hop Hop”, “Tú al monte yo al mar”, “Sex simbol”, “Soy un bollito”, “Alicia”, “Frente al Mar”, “La loncha”, “Te hecho de menos”, “Por ti”, es una apuesta que se irá corrigiendo a lo largo de los conciertos que vendrán. En algunos ámbitos se habla de un posible disco inédito, pero…. Quién buscará el resto? ,Quién recordará las historias sobre el mar?, Quién hará que esto tenga sentido?, Quién intentará construir otro lugar?, Quien cojones se atreverá a decir esto? , y quién coño se lo hará llegar?

[Pascual Roel. Nuevaola80 Vigo]

La Movida Mallorquina

Colaborador y amigo, el mallorquín Pinxo lleva unos años recopilando información musical indispensable basada en la música de los 80s de todas las épocas, estilos y nacionalidades, haciendo especial hincapié en la acontecida en nuestro país durante aquella década. En estos momentos, su inquietud informativa le obliga a iniciar una nueva aventura virtual que versa sobre la movida que mas cerca le pilló, la movida mallorquina.

A continuación, Nuevaola80 ofrece una editorial escrita en exclusiva para nuestro portal que da unas pinceladas acerca de lo ocurrió en las Baleares durante el periodo de mayor apogeo cultural vivido en todo el territorio nacional: la movida.

La Movida Mallorquina

A finales de los años 70 se producía en Madrid un movimiento musical y cultural sin precedentes: La Movida. Pero Movidas hubieron muchas, tantas como regiones, provincias ó ciudades tenía España y todas y cada una de ellas con una historia particular e interesante. La diferencía de las distintas movidas regionales con la Movida Madrileña era básicamente su ámbito de difusión. Mientras la madrileña llegaba a todos los rincones gracias a su amplia difusión en revistas y sobre todo en la Radio "Nacional", las distintas movidas regionales se quedaban en el ámbito local y rara vez alguno de los grupos tenian la gran oportunidad de dar el salto al mercado Nacional.

Para que la Movida se produjese se debía contar con una seríe de ingredientes: Cambios políticos, promoción cultural desde las instituciones, concursos Pop-rock por doquier, conciertos promovidos por Ayuntamientos, salas de ensayo y conciertos, sellos discográficos independientes. Con todos estos ingredientes el espectáculo estaba servido.

Así ocurrió con la Movida Mallorquina. En 1979, a raiz de las primeras elecciones municipales democráticas, entraria el PSOE en el ayuntamiento de la mano del Alcalde Ramón Aguiló. El área de Cultura promoveria todo tipo de manifestaciones culturales y serviria de apoyo para el despuntar de lo que se estaba ya preparando en distintos locales de ensayo y salones de actos de colegios e institutos.

Una de esas primeras manifestaciones musicales subvencionadas por el Ayuntamiento y que sería uno de los puntos de partida del nuevo Pop-Rock insular sería el celebrado en Sa Faxina el 25 de Septiembre de 1982 y conocido por algunos como el primer "Mogollón". En esta caótica primera puesta en escena ya se presentarian varios de los que iban a ser los primeros representantes de la Movida Mallorquina: Zincpirithione, Ex-crocodiles ó Grupo Sanguineo después convertidos en Peor Impossible.

Los grupos estaban surgiendo por todas partes y las instituciones los apoyaban pero faltaba un tercer ingrediente imprescindible: un sello discográfico donde grabar. Esta necesidad se cubrió con la creación en el Otoño de 1982 del Sello Blau. El nuevo sello creado por Miguel Angel Sancho y Joan Bibiloni tenía como primera intención la edición de los discos de Bibiloni pero enseguida apostaría por apoyar y editar en forma de vinilo este nuevo Pop-rock emergente en la Isla.

De esta manera, en el mes de Mayo de 1983 se editaba el que iba a ser el primer disco de gran Formato de la Movida Mallorquina, el debút discográfico de Zincpirithione con un Maxisingle de 4 canciones entre las que destacaría la canción Caspa. Muy poco después se produce el segundo lanzamiento, otro debut en forma de Maxi, esta vez del grupo Peppone y su éxito Chico con personalidad. Se iniciaba la andadura discográfica de la Nueva Ola Mallorquina.

El ingrediente final que hizo estallar La Movida en Mallorca fué la celebración del I Concurso Pop-Rock del Ayuntamiento de Palma. El día 26 de Agosto de 1983 se celebraba la final de un primer Concurso que iba a acompañar a partir de entonces a los Grupos como oportunidad de promoción y sobre todo, como vía para conseguir el primer premio y con él la ocasión para debutar discográficamente, el sueño de casi todos los jóvenes participantes.

En esta primera convocatoria se presentarian 24 grupos entre los que destacarian Paris La Nuit, Nasti, Virus, Madame Colette y sobre todo, los grandes ganadores Furnish Time.

A partir de aquí se desarrollaria una apasionante historia con numerosísimos Grupos, extensa discografía y sobre todo una explosión de creatividad y saber hacer que hizo de La Movida una época única e irrepetible. Si quieres conocerla y/o revivirla no te pierdas el desarrollo del proyecto que acaba de nacer: Mallorca en Nochentas.

Pinxo
Mallorca Nochentas
Pinxoweb
Nochentas

Calle Hermosilla 11, fuente de inspiración

Y es que el Loco es único para este tipo de cosas. Lo de reinventarse no es algo que escape del alcance de quienes le siguen desde hace unas décadas, puesto que cada dos por tres se saca de la chistera una nueva fórmula que nada tiene que ver con las de Bacterio, personaje entrañable de otro monstruo como Ibáñez.

El Sr. Sanz, don Loquillo, ha sacado uno de los mejores trabajos que ha parido el rock’n'roll patrio en todo lo que va de 2008 y parte de 2007. No sólo por esa fusión con el gran Mr. Hallyday, sino por todo el trabajo en sí, un disco que aglutina un montón de referencias de los diferentes musos que, a lo largo de la carrera (maratoniana) del gigante del Clot, han forjado su vida musical.

Gabriel Sopeña, Igor Paskual, Jaime Stinus, Carlos Segarra y el mismísimo Sabino Méndez han colaborado en un trabajo de tiralíneas donde no han dejado nada al azar, ni tan siquiera el título del disco ‘Balmoral’, como tributo a uno de los mas exquisitos bares de la capital madrileña, recientemente cerrado, después de 52 años en funcionamiento.

Solo para curiosos: ¿qué donde estaba ubicado?: Lean este artículo de nuevo.

Pedro J. Pérez
(También publicado en Rockstyle.es)

¡Bienvenidos de nuevo!

Sé por las dificultades por las que ha pasado esta web y asuntos familiares han terminado por emborronar más las cosas. Pero aquí estaís de nuevo, y como hacíamos en los ochenta, con más fuerzas y ganas que nunca. Todos los días teníamos que rellenar una página en blanco, yo con mis fotos, compañeros como Carlos Tena, Diego A. Manrique, Fernando Martín o Santiago Alcanda con sus textos, con música desde sus radios o con imágenes y músicas desde la tele. Siempre con buena cara y con actitud.

Ahora que Los Secretos cumplen 30 años en esto y habiendo buceado hace poco en mi archivo gráfico para un proyecto de un libro sobre ellos, en el que finalmente mis fotos aparecieron de forma testimonial, no he podido dejar de pensar en que ellos han sido la banda sonora de mi profesión de fotógrafo durante estos 30 años . Déjame o Sobre un vidrio mojado....escribí tu nombre, fueron las primeras canciones de la nueva ola que escuchaba volviendo de la facultad de psicología en coche compartido.

Por Madrid estaban también grupos que me impactaron como Radio Futura, Nacha Pop, Paraiso, La Mode, Ejecutivos Agresivos, Polanski y el Ardor, mis PVP, Décima Victima, Aviador Dro, Los Nikis, Esplendor Geométrico, Glutamato Yeyé, Mamá, Ruby y los Casinos,Waq, La Fundación, Los Presumidos, Suit Privada, Sati de Crem, Séptimo Sentido, Metal y Co y Mar Otra Vez. La lista sería larguísima pero solo he mencionado con los que tuve mucho contacto en aquellos tiempos o con los que mantengo amistad en la actualidad. Luego vinieron La Frontera (con los que me fui a Ibiza cuando grabaron su primer disco), Séptimo Sello a los que también retraté, La dama se esconde, Comité Cisne,....

En fin gracias a esta fabulosa web ,y a su cabeza visible Pedro, he podido rememorar pasajes de mi vida que viví intensamente y que tenía un poco olvidados. La Movida fue y será un hecho histórico, pero desafortunadamente único. Murió al nacer. Muchos grupos todavía siguen en activo. Muchos fotógrafos siguen trabajando Alberto Gª Alix, Ouka Lele, Pablo Pérez-Minguez, Luis Pérez-Minguez, Javier Vallhonrat, Alejandro Cabrera, Paco Manzano, y algunos más de los que he perdido la pista como Tony Roca, Jesús Peraita, Gabriel Hernández, Miguel Trillo..., grandes compañeros todos ellos.

No perdáis fuelle y seguid buscando información de aquellos años, discos, fotos, entradas, posters, carteles, videos...

¡Contad conmigo para lo que queráis!

Domingo J. Casas

P.D.: Si Simple Minds, Miguel Ríos, OMD y Alan Parsons (a los que he fotografiado recientemente sobre el escenario del Velódromo Luis Puig de Valencia) siguen en forma, a todos vosotros todavía os quedan otros 100 años..., por lo menos, para hablar de la historia y hacer historia.

El rock'n'roll puede con todo

Así es amigos. Hace unos días me planteaba de manera insistente el cierre de una página web que había dirigido, con mayor o menor destreza, durante diez años, justo diez años. Para ello, me rodeé de una serie de excepcionales colaboradores, cada uno especialista en su terreno que ayudaron, ¡y de qué manera!, a tirar para arriba un proyecto que, inicialmente solo pensaba ser una recopilación de enlaces de webs oficiales de los grupos que nos atañían. Nada mas lejos de la realidad.

Poco a poco se fue forjando el equipo, cada uno se encargaba de temas en concreto, redactores, cronistas, músicos, recopiladores de documentos imposibles, arqueólogos musicales, pero sobre todo hubo algo que nos unía a todos: nuestra pasión por la música hecha en nuestro país que abarcó toda una época, la decisiva época que significó para posteriores generaciones, influencias mil que se han visto retratadas en un sinfín de sub-estilos enriqueciendo nuestro actual panorama musical. Otra cosa es que la industria se quiera percatar del hecho, pero ahí está.

Todo este inagotable trabajo tenía, anualmente, una cita en Madrid, nuestra fiesta anual. Llegamos a celebrar hasta tres ediciones, desde aquella inolvidable primera intentona en el ya desaparecido antro de Lavapiés, el Rock Me Bar, hasta las ultimas dos inmersos en el fantástico entorno que nos ofrecía la sala Siroco.

¿Grupos? Muchísimos mas de los que jamás hubiéramos soñado: Romeo 13, Ultimos Pasajeros, Tótem, Mala Suerte, Fanáticos, Fernando Márquez El Zurdo, Rey Luy, Los Faraones, Trastos, Lauren Jordan, Kemakeur, El Resto, Devon Miles, José Álamo con Mercado Negro, Almoon, Sal de mi vida, José María Granados, Cadillac, Sabino Méndez, La Ventana de Wendy, PVP, Bahía Cochinos, Glutamato Ye-ye, Kikí d’Akí, etc. Pero. sobre todo, dos grupos que han conseguido, con su buen hacer, y mejor interpretar poner el material necesario para que todo eso fuera posible: nuestra banda base Desconocidos y los amigos de Guadalajara Estudio-80.

A todo ello debemos sumar la importante aportación radiofónica que la web ha tenido desde Onda Regional Murcia, gracias al Tren de Sueños de Miguel Angel Keaton y ese Vagón Nuevaola80 que enganchaba puntual cada quince días durante mas de 40 programas, por el cual han pasado a modo de resumen personajes de la talla de Ana Curra, Ramoncín, Carlos Segarra, Silvia Resorte, Joaquin Niki, Jorge Ilegal, Diego A. Manrique, Jaime Urrutia o Jesús Ordovás, por citar unos cuantos.

Pues, volviendo al principio del escrito, me estaba planteando cerrar la web definitivamente: fin de un ciclo?, dar paso a otros que lo hagan mejor?, cansancio?, ¡¡nada de eso!! en realidad todo se debía a causas de estricta índole personal que me obligaron a tomar tan dolorosa decisión. Y la cerré. ¿definitivamente?, no lo sabía en ese momento, pero la cerré.

La impensable afluencia de cientos de mails, llamadas y mensajes de todo tipo que a partir de ese momento colapsaron mi correo electrónico y el buzón de mi teléfono hizo que, algo que no entendía lo que era afluyera desde dentro y me susurrara: hay tanta gente ahí fuera que te sigue que… ¿no piensas que es un poco una putada no seguir adelante?

Ahí dejo ese pensamiento en voz alta y, esperando que no sea muy tarde, Nuevaola80 volverá a existir de nuevo, ¿cuándo?… todo se andará, pero amigos míos una cosa si que os tengo que decir: “El rock’n'roll puede con todo”.

Gracias a todos por el cariño, amistad y muestras de ánimo recibidas, y desde aquí, desde la web de mi buen amigo Tono Martín y su Rockstyle, me comprometo públicamente a reiniciar la marcha habitual en cuanto mi cerebro se encuentre en condiciones: el corazón ya lo está.

Pedro J. Pérez
(También publicado en Rockstyle.es)

Nota posterior: Solo un par de meses después Nuevaola80 volvía a abrir su ventana al mundo exterior con mas fuerza que nunca. Si, efectivamente me reitero en que "El rock'n'roll puede con todo".

La huella del Pato

Nunca más volveremos a escuchar sus vibraciones, aunque su eco será difícilmente olvidado para aquellos que, en alguna ocasión, se sintieron Rodríguez.

Nos ha dejado Daniel Zamora, por voluntad propia, porque no soportó… ¡vete tu a saber qué!, pero nos ha dejado. El fue la mitad de la base rítmica, junto al baquetero Vilella, de aquel grupo tan importante como lo fueron Los Rodríguez, donde compartió tablas con los pibes Rot y Calamaro. Eran un grupo, un grupo de rock’n’roll.

Nació en Palafrugell y allí retomó sus pasos para terminarlo todo un triste 28 de noviembre, con tan solo 41 años de una vida plagada de éxitos, aunque no por ello, exenta de dificultades, como la que le tocó superar, la prueba mas dura que se le puede plantear a una persona: vivir o morir, pero lo superó. ¿Sería por eso?, no lo sabemos y tampoco nos vamos a preocupar en ahondar en lo morboso. Simplemente se fue.

Sirva esta escueta reseña para recordar a la figura de Daniel “Pato” Zamora (1965-2007).

Pedro J. Pérez
(También publicado en Rockstyle.es)

Y Patacho la volvió a liar

Parece que lo lleve en la sangre, me refiero, lo de armar saraos. Pero ya es hora que alguien rompa una lanza a favor de este guitarrista, y a veces cantante, Manuel Recio, mas conocido en el circuito musical, como Patacho, miserablemente resignado al olvido, a pesar de su constante apego a la guitarra que, fiel a cualquier cita a la que se la invite, le ha acompañado durante toda su vida. Estoy seguro de que, si hubiera reinado en la Edad Media en algún remoto lugar, lo hubiera hecho, sin temor a equivocarnos, como Patacho I El Corporativista.

Su banda de toda la vida fue Glutamato Ye-yé con quienes, y de la mano del increíble Iñaki Fernández (todo un provocador y reclamo para cualquier show que se precie), llegó a grabar varios discos y alcanzar excelente notoriedad. Pero, centrándonos en la figura de este artículo, este tipo larguirucho con cara de bonachón, aparte de sus andanzas estrictamente musicales, se hizo colega de toda la patulea de músicos relacionados con aquellos distantes años ochenta. Pero, ¡ojo!, colega de los de verdad, de los que se tratan como “tronks” (máximo grado cheli del compadreo).

Y no tenemos que remontarnos muy lejos, ya que sin forzar en exceso mi memoria, evoquemos aquella primera gesta de calidad. Fue la primera convención de personajes que se dieron cita para recordar uno de los mas paradigmáticos locales que funcionaron como invitable punto neurálgico de la movida madrileña. Hablamos de la sala Pentagrama, o El Penta, como lo inmortalizara otro grande, Antonio Vega en su ‘Chica de ayer’. En aquel entonces se trataba de celebrar los 25 años del pub de Malasaña. Y lo consiguieron. Y por todo lo alto. Desde 1976 en funcionamiento, se llegaba al 15 de noviembre de 2001, concretamente en la sala Arena, donde participaron lo mas granado de nuestro pop-rock: Los Secretos, Nacha Pop, Burning, Radio Futura, Glutamato Ye Yé, Aviador Dro, Siniestro Total, Paco Clavel, Paul Collins, Paraíso, Mamá, etc.

Culpable del éxito: Patacho.

Nos acercamos en el tiempo al año en el que nos encontramos, en sus comienzos. La Comunidad Autónoma de Madrid encarga a nuestro personaje la difícil tarea de coordinar a una serie de grupos para que, en un solo día y con tan solo 3 horas de actuación, revivir la esencia de lo que fueron las “Hornadas Irritantes” que, como ya nos confesara en alguna ocasión el bueno de Iñaki, se trataba de una broma referida a todos aquellos grupos que imitaban al pop melódico practicado por bandas de la importancia de Tótem, Mamá, Los Secretos o los mismísimos Nacha Pop, convirtiéndolo en “pop baboso”, aquella odiosa etiqueta en la que nunca quisieron encuadrar a los citados. Sea como fuere, allí estaba nuestro hombre, Patacho, con el bastón de mando y la gorra de organizador para juntar a toda suerte de retazos de bandas extintas, o bien, representantes de las mismas dedicados a otros quehaceres artísticos.

De esta guisa, la sala El Sol acogía aquella fría noche del 21 de enero, a Rodrigo de Lorenzo (Ciudad Jardín), Pablo Salvador y José Mule (Los Cavernícolas), Luís Jovellar (Sindicato Malone), Charly Hens (Los Elegantes, Glutamato Ye-yé), Germán Coppini (Siniestro Total, Golpes Bajos), Paco Clavel, Julián Hernández (como Transportes Hernénadez y Sanjurjo, alma mater de Siniestro Total, todavía hoy en activo), Iñaki Fernández (Glutamato Ye-yé) y el resto de la banda del guitarrista madrileño, para sorprender a propios y extraños con un concierto cargado de versiones francamente “irritantes”, y por supuesto, de temas originales que, en algún momento tuvo su parte emotiva, sobre todo cuando se recordó al malogrado Poch y su “Branquias bajo el agua”.

Veredicto: Patacho vuelve a triunfar.

Hace dos meses, tenemos la penúltima “patachada”, nada mas y nada menos que en la III Fiesta Nuevaola80 2007, celebrada el pasado 6 de octubre en la sala Siroco. Se trataba de reunir a Patacho e Iñaki en un mismo escenario, diciendo que eran los Glutamato del ‘Hey tio’, ‘Todos los negritos…’, etc. Una semana antes me explica que junto a ellos dos, había pensado que era mejor hacer las cosas bien, y no se le ocurre otra cosa que acompañarse de un par de “principiantes”: al bajo Fino Oyonarte y con las baquetas Charly Hens. Casi “ná”. Siroco se puso patas arriba ofreciendo un espectáculo que ninguno de los organizadores nos hubiéramos imaginado de lejos, meses atrás. Quizás esté pecando de vehemencia, pido disculpas, pero es que realmente fue así.

Patacho sentenciado por “enrrollao”.

Pero faltaba la puntilla a este pródigo 2007. Sucedió anoche, 27 de noviembre en la mítica sala de la calle Jardines, ¡cómo no!, la sala El Sol. Dos objetivos: presentar el disco ‘Canciones para NO olvidar’ (Pias Records, 2007) con las grabaciones de los mejores momentos del 25 aniversario de la movida celebrado en enero; y, de otra parte, rendir tributo a una de las mas importantes figuras radiofónicas de nuestro país, Jesús Ordovás, quien se hiciera cargo de su programa “Diario Pop” hasta el pasado mes de julio. Destacar que los beneficios del disco se destinarán íntegramente a la Asociación para las familias con Alzheimer (AFAL), que para eso estamos en época solidaria.

Por supuesto, Patacho estaba detrás de todo el sarao y, con su banda tras de sí, fueron desfilando la flor y nata de nuestro pop quienes, a razón de canción por artista, recordaron los temas que Ordovás, en su momento, pinchara desde Radio 3: Ana Curra (Pegamoides y P. Permanente) junto a Miguel (Digital 21), Antonio Siegfried y Carmen Mardirolas (Los Bólidos), Cristina Clovis y Fino Oyonarte (Clovis), Dani Cardona e Isa Terrible (Una Sonrisa Terrible), Johnny Cifuentes y Edu Pinilla (Burning), Eva Amaral Juan Aguirre (Amaral), Fernando Alfaro (Surfin Bichos, Los Alienistas), Germán Coppini (Siniestro Total, Golpes Bajos), Herminio Molero (Radio Futura), Iñaki Fernández (Glutamato Ye-yé), Jaime Urrutia (G. Caligari), Javier Colís, Joaquín Rodríguez y Mauro Canut (Acusicas), Jorge Martínez y Willy Vijande (Ilegales), José Mª Granados (Mamá), Josele Santiago (Los Enemigos), Jota y Floren (Los Planetas), Juanita la Fea, Julián Hernández y Miguel Costas (Siniestro Total), Kikí d’Aki, La China Patino, Loquillo y Sabino Méndez (L. y Los Trogloditas), Luís Jovellar (Sindicato Malone), Nacho (Seine), Sergio López, Servando Carballar y Marta (Aviador Dro), Vanexxa, Víctor Aparicio (Los Coyotes) y Xoel López (Deluxe).

Y Patacho la volvió a liar…

Condenado a ser reconocido de por vida: P A T A C H O.

Pedro J. Pérez
(También publicado en Rockstyle.es)