Era la prehistoria de los tiempos

Foto: Origen desconocido
El Noroeste Pop-Rock aún no se había convertido en esa fiesta turístico-playera que es en la actualidad y se celebraba en el Pabellón Municipal de Deportes, un sitio con una acústica tres pueblos más allá de infame.

En aquel momento, lo normal eran las maratones de dos o tres grupos, que acompañaban media horita en plan teloneros al cartel principal de la noche.

En este caso la estrella era Radio Futura, que presentaban 'De un país en llamas” después de haberla petado con la 'Escuela de calor'. Incluso llegaron a sacar un maxi del tema (¿os acordáis de los maxis?: aquello de contar en seis minutos lo que se podía contar en 3.30). Como cuadrilla iban Danza Invisible (en la época que aún querían ser los Simple Minds) y los Pistones.

Los Pistones llevaban años apartados del escenario y, por supuesto, abrían fuego presentado nuevo disco: 'Canciones de lustre'.

Tenían todas las de perder. Eran las nueve (lo que significaba que aún no era de noche), no había mas de treinta personas a pie de escenario y las canciones no eran, en mi opinión, “de lustre”.

Para cuando “domaron” el sonido, la mitad de la gente se había retirado a la (in)comodidad de las gradas. La llegada del “pistolero” animó el cotarro y aparecieron a mi lado un montón de fauna dispersa bailando el tema al más puro estilo AC/DC. En aquel momento, aún pensé que podían salvar el concierto.

Cuando al final cargó la caballería ('Metadona'/'Lo que quieras oír'/'Persecución') eché la vista atrás. Unas diez personas estaban disfrutando. El resto, los que se habían acercado al ritmo de 'El pistolero', ya estaban de vuelta en las gradas, a la espera de los Auserón Bros.

Sentencia: Los Pistones son los tíos de 'El Pistolero' y puerta.

Treinta años después, seguimos igual.

Ya lo creo que el pop español tiene una deuda con los Pistones. Hicieron un disco increíble en una época de discos fantásticos, el primer disco que recuerdo en que todos sus temas podían ser singles.

Me cuentan que (en parte) se han vuelto a reunir. Es cierto que nunca llegaron en el momento oportuno. Ahora que los hermanos pequeños y los hijos de los que fueron a sus conciertos, los nuevos grupos del pop español, empiezan a descubrirlos, tal vez sí lo sea.

Y si no, siempre nos quedará 'Metadona'.

PD: Gracias a ti, A. Por escuchar pacientemente mis rollos y por constatar que el discípulo ha superado al que nunca fue un maestro.

[Redacción Nuevaola80. Matías Rey]

Eduardo Benavente, In memoriam. 30 Años

Foto: Pablo Pérez Mínguez. Sesión 'El Acto'. Colección privada Pedro Munster
Con motivo del 30º Aniversario de la muerte de Eduardo Benavente, nuestro compañero Hugo Fernández le dedica esta editorial a modo de tributo biográfico en su memoria.

Eduardo Benavente (Madrid 1962-Calahorra 1983) fue una figura carismática del rock español.

Benavente entró en contacto muy joven con las bandas, ensayando con Nacho Cano-ex Mecano. Pasaría a formar el grupo Plástico, donde tocaba la batería, igual que en Las Chinas a finales de los 70. En su adolescencia le gustaban The Rolling Stones. Su próximo grupo serían Escaparates con Cesar Scappa, El ángel, con influencias de New York Dools, la escena punk de Nueva York. En Marzo de 1980 hace una prueba para ser batería de Alaska y los Pegamoides, a los que llama la atención su imagen pop colorista, y graban el primer single 'Terror en el hipermercado / El hospital', donde ya da muestras de un aprovechamiento musical agudo.

Un punto de inflexión importante en sus gustos musicales fue un viaje a Londres donde se encuentra un panorama opuesto a la música pop alegre y vitalista que impregnaba la escena española. En Inglaterra emergían una nueva escena musical después del punk rock llamada así, After Punk, un cambio a sonoridades más densas, iconografía oscura, sonidos atmosféricos que rompían con escenas precedentes más felices e instrascendentes (The Cure, Joy Division, Bauhaus, Killing Joke) con sus letras nihilistas eran las bandas con sus vinilos que Benavente trajo a España. Ese cambio percibido se materializó en Alaska y los Pegamoides que dio lugar a un cisma entre el componente Carlos Berlanga y Benavente. Berlanga apuesta por el pop, el resultado fue que Berlanga abandona Alaska y Los Pegamoides sustituyéndole Benavente a la guitarra y Toti Árboles a la batería, mientras tanto Benavente crea Parálisis Permanente, por su necesidad de componer, su gran obra musical.

Benavente ensaya con su hermano Javier Benavente (voz), Nacho Canut (bajo) y Jhonny Canut (batería), un embrión de Parálisis. Las miopes compañías musicales de la época no entienden el proyecto gótico de Parálisis y Benavente ofrece a sus coetáneos Gabinete Caligari, amigos suyos, la oportuniad de montar un sello discográfico propio llamado 3 Cipreses y editar un Ex tended Play compartido ('Autosuficiencia', 1981).

Parálisis inició su andadura con un himno transformado en generacional punk, con un riff que vertebra el tema retrasando el sonido para prolongar la señal original, entrando después una batería insistente, dedicada a la propia persona, al yo interior, el no depender de nadie y nada con una actitud pasiva, muy viva después de 30 años, colaborando Jaime Urrutia (Gabinete Caligari) como guitarra rítmica y coros. 'Tengo un pasajero', con percusión innovadora, musicalmente arriesgada, con su referencias al film “Alien” después incluida en el disco 'El Acto'; 'Unidos', con gran trabajo vocal de Benavente, usando eco en la voz, la historia de una deformación genética, una de mis favoritas, 'Yo no', con su inteligente metáfora sobre humanos-animales.

El segundo Ep 'Quiero ser santa' (1982, año en que se separan Alaska y los Pegamoides) con Ana Curra (teclados). El tema titular, con sonido pregrabado de campanas, más la linea de bajo de Nacho Canut que marca el inicio; canción emblemática de Parálisis, con su imaginería de santos; 'Un día en Texas', sobre la película “La matanza de Texas”. Reeditan debido a su agotamiento en tiendas el Ep 'Autosuficiencia', con otra portada, de la película "Freaks".

En la formación empiezan a haber cambios, Naho Canut se va y entra Rafa Balmaseda al bajo. La nueva formación graban el Long Play 'El acto' (1982) en los estudios Doublewtronics de Madrid, con estética sadomasoquista en la portada. Trabajan un sonido condensado en la producción del disco realizada por los propios Parálisis, con la batería de Johnny Canut en primer plano; 'Adictos de la lujuria' empieza con grabaciones de sonidos de lluvia y truenos, riff penetrante, más batería, con sus insinuaciones sexuales y temática de adicción narcótica; 'Vamos a jugar' con una orientación pop y sugerente historia de iniciación sadomasoquista; 'Te gustará', una directa aproximación al acto sexual; la versión de David Bowie 'Héroes'; 'Tengo un precio', con linea de bajo de Balmaseda, sobre un servicio de prostitución. La cara B empieza con sonidos de lluvias y truenos, 'Jugando a las cartas', relatando una medianoche de juego; 'El acto', que titula el disco, metáforas religiosas para la terminación de el acto sexual; 'Esto no es', retrato irónico de un envenenamiento; 'Quiero ser tu perro' versión de The Stooges; el excelente instrumental 'Bacanal', electrizante con coros fantasmagóricos; 'Todo el mundo', y sus reflexiones sociales; 'Tengo un pasajero'; la inquietante 'Esa extraña sonrisa' comienza con un solo de batería que marca la canción, dando paso al bajo, riff hipnótico, con coros de sonrisas góticas, sobre un flirteo con más truenos y lluvias acaba el disco. Fulminante presentación en la sala Rock-Ola de Madrid con Antonio Moreno a la guitarra. Actuaciones en Caja de ritmos de Televisión Española; gran presencia de Benavente en una impresionante interpretación de 'Quiero ser santa', en la que aparece ataviado con abrigo de cuero negro y gorra de ferroviario. Imagen callejera en Musical Express, una intensa 'Unidos', 'Te gustará' interpretándola con un látigo.

Parálisis ganan el terreno a los demás grupos de los primeros 80 en Madrid y empiezan a ser reconocidos en España como una promesa underground del nuevo rock español. Benavente preocupado por aspectos técnicos, produce a Seres Vacíos (proyecto de Ana Curra que ya es su pareja), con un Maxi-single de dos canciones.

Parálisis graban el single 'Nacidos para dominar' (1983), una turbadora armonía, seres deformes que viven reprimidos por su fealdad, gran tema; y 'Sangre' demuestra una evolución musical, con los teclados de Curra, una competición a vida o muerte.

Desgraciadamente la imparable discografía de Parálisis se iba a abortar volviendo de un concierto en la sala Tropicana de León camino de un festival en Zaragoza, en Alfaro, un 14 de mayo de 1983. El coche conducido por Ana Curra, con Benavente de copiloto y Toti Árboles (batería de los directos de la banda), padecen un accidente de circulación donde Benavente pierde la vida. Salen heridos Curra y Árboles, dejando para la posterioridad ese último single, que fue editado después de su muerte.

La muerte de Benavente acabó con la vida de Parálisis Permanente dejando huérfano al rock español de la pérdida de una de las bandas más potentes y auténticas del panorama.

Requiescat In Pace -Descanse en paz- Eduardo Benavente.

[Hugo Fernández. Nuevaola80 Cantabria]

¿Qué Aerolíneas Federales han retornado?

Foto: R. González, elmundo.es
Tenemos el gusto de contar con un nuevo colaborador en Nuevaola80. Se trata de el vigués Pascual Roel, quien irá nutriendo de artículos de interés nuestra sección 'Editorial'. Desde 'Editorial', se repercutirán en la sección habitual de noticias, por tratarse de temas, en la mayoría de los casos, de rabiosa actualidad. En este caso, y para abrir boca, le dedica su tiempo a recordar a sus paisanos Aerolíneas Federales, con motiva de esa vuelta a la escena con disco incluido, que se produjo hace un par de años.

Aerolíneas Federales es uno de los grupos “marca” en el renacimiento musical español, gallego y vigués de los años 80. Sus orígenes están vinculados a muchos personajes históricos de la ciudad gallega, como Flechi, a muchos seguidores, a muchos bares y a muchos músicos que han pasado por el grupo. Hagamos un ejercicio sencillo. Veamos las diferentes momentos de Aerolíneas Federales en su larga historia y consideremos después qué Aerolineas han regresado en los conciertos que llevan ofreciendo desde hace aproximadamente un año y medio, desde que un fan latinoamericano los contratara para realizar un par de actuaciones en Perú.

Aerolíneas Federales tiene toda una primera etapa que abarcaría desde su fundación y las entradas y salidas de gente hasta la publicación de su primer disco, 'Aerolíneas Federales' producido por Enrique Martínez en los históricos estudios Doublewtronics. Este disco incluía “No me beses en los labios”, “No se ligar”, “Ahora soy feliz” o el indispensable “Soy una Punk” , canción que tan mal ha entendido la hispanista francesa Magali Dumousseau-Lesquer en su libro 'La Movida. Au Nom du père, des fils, et du todo vale'. La primera grabación del grupo ya contaba con Silvino Díaz, Coral Alonso, Rosa y Miguel Costas y Luis Santamaria. Supuso, además, un pequeño empuje para la consolidación de una música que buscaba una autonomía del arte respecto de la situación política, vinculándose a motivaciones más hedonistas.

Después del éxito de su primera propuesta, Aerolíneas Federales, la reforzaron con una época muy fértil y creativa, concretada en dos discos “Hop hop” y “Tomando tierra”, con producciones preciosistas, muy efectivas y menos guitarreras, de Enrique Martínez y Servando Carballar, donde destaca la plástica artística de ambas portadas. Por un lado la de José "Pepo" Fuentes para Hop Hop, muy pop art y warholiana, y la muy surrealista de “Tomando tierra”. En esos dos discos, Miguel Costas y también Silvino Díaz (mucho menos) firman textos y melodías de gran mérito: “hop hop” con unos teclados inmejorables (Pablo Novoa), la melancólica “Por ti”, la socarrona “Oh que pena me das”, la oscura e inmensa “Látigo Negro”, una canción que requiere análisis aparte por su letra y por la brillantez instrumental. Para cerrar estaban las versiones “Y mi chica dijo sí” y “Mi video no tiene mando a distancia”. “Tomando Tierra” incluía la imprescindible “Tú al monte, yo al mar” canción que se convierte en un éxito de verano en el año 88, y toda una serie de temas que son éxitos en potencia: “Lejos del mar”, “Sex simbol”, “Soy un bollito”, “Alicia”, la brillante “Te echo de menos” y la filosófica “yo soy yo”. Textos cargados de dobles sentidos, del juego del amor, de esas épocas difíciles que son explicadas por Costas y compañía con gran acierto.

Esta segunda época la cierran con una ruptura estética y de sonido. La estética pop de vaqueros, camisetas y ropa casual da paso a ropa de “moderno”, negra para los chicos y colores más atrevidos y seductores para las chicas, que son portadoras de un nuevo vocabulario de carácter más sexual y atrevido. La producción preciosista, llena de teclados y estética da paso a un sonido más ramoniano, que es en buena medida un regreso al principio del grupo y una adecuación a lo que está sucediendo en ese momento en el pop español con Los Romeos,y otros grupos de la órbita de Paco Trinidad (Gatos Locos, Los Espontáneos, etc.). En ese contexto será primero el disco “Échame sifón” donde Miguel Costas escribe textos sorprendentes como “tú volarás” y se destapan Silvino Díaz y Luis Santamarina como pareja compositora, especialmente en “Mucho whisky y rock'n'roll” y “Lárgate”. El disco es producido por Costas en un ejercicio de buscar un sonido básico y directo, sin acolchamientos. El segundo de los discos es “Una o ninguna” donde con un sonido más maduro y con composiciones esencialmente de Silvino Díaz (“Asesiné a mi novio”, “No sigas mi camino”, “Bésame”, “Voy a cantar”) y con la perla del disco que era “Otro Domingo” (M. Costas) logran en una producción colegiada por el propio grupo con la ayuda de Rodrigo Silva ofrecer un resultado muy meritorio para despedir su carrera discográfica. El “dudua” y el colectivismo vocal había dado paso a guitarras rocosas y las voces de los chicos habían dejado a las chicas con todo el protagonismo (ya con Silvia Superestar).

El cuarto momento de Aerolíneas Federales fue todo el relacionado con el llamado Xabarín Club de la Televisión de Galicia, que nació bajo la pluma de Alberto Casal y que dio pie a toda una serie de colaboraciones de muchos grupos gallegos en los años 90 en los años en que allí se desarrollaba el llamado “Rock Brabú”. Aerolíneas Federales es así conocido por mucha gente joven que al calor de los dibujos animados van masticando canciones de los vigueses.

Expresados los cuatro momentos de Aerolíneas, veamos qué ha regresado. Lo primero que hay que señalar es que las causas del regreso de los vigueses no son unívocas. La especial situación de Miguel Costas, la limitada disponibilidad de Silvino Díaz y Luis Santamarina, el alejamiento musical de Rosa Costas y Coral Alonso eran circunstancias que hacían pensar en una improbable reunión. Como hemos dicho, la llamada de un fan latinoamericano posibilitó el retorno en clave de vacaciones. Ese tiempo de asueto fue dando espacio a que buscando momentos de todos ellos pudieran hacer conciertos de vez en cuando sin mayor pretensión que la de tocar y pasarlo bien, que ha sido siempre el principio rector del grupo. Por tanto, la esencia de la vuelta es la profundización en el concepto de música que habían expresado en su época, buscando el bienestar del espectador y construyendo todo un mundo pop que había partido desde los años 80 en España y que había sido interrumpido en esencia durante unos años. Pocos grupos habían seguido la idea de Aerolineas de construir un discurso musical asociado a una estética que ayudara a evadirse, a dar rienda suelta a todo un espíritu bretoniano donde el inconsciente ayuda a complementar lo racional. El amor, el sexo, la provocación, el existencialismo, el surrealismo, la socarronería, lo pop, lo punk, la seriedad, son elementos de esta vuelta, al igual que lo fueron en su momento de vida.

A nivel estético se emparentan con la última época, donde las camisetas de Aerolíneas Federales siguen siendo uniforme del grupo, aparte las chicas, claro, que siguen dando muestras de la importancia de la moda, la innovación y los secretos de mujeres en las actuaciones. El público es un poco el de siempre, un poco mayor algunos y algunas nuevas incorporaciones pero en general todos comprometidos con el grupo. El espíritu sigue siendo la diversión, el disfrute del momento y admirar a las chicas y a los chicos. Y el discurso en el que se insertan los vigueses es en el de un nuevo relato de la música gallega alejado del ofrecido por los relatores oficiales de la movida viguesa, como Julián Hernández o Antón Reixa, quienes han sido albaceas equivocados de las explicaciones de lo que sucedió en Vigo y en Galicia durante todos los años 80. Aerolíneas es ejemplo que desde otros parámetros artísticos y otras tradiciones musicales se pudo llegar a construir un relato alejado de los grandes personajes e insertado en la esencialidad de Vigo, de la participación de la gente y de la diversión y la autonomía artística.

En cuanto a lo musical, han regresado los Aerolíneas que ellos creen que son, que no son los mismos que creemos algunos observadores. Esa es la riqueza de la vuelta. El concepto de “Aerolíneas Federales” lo han pulsado sobre el primer disco, es decir, el primer momento, y sobre el último momento, el relacionado con la TVG. Así es como se ven Aerolíneas en este momento y lo que creen que más nos ha llegado al resto. Los conciertos han estado preñados de esos momentos, aunque han incluido canciones de otras épocas, pero la esencia es esa. El sonido es también de la primera época mezclado con el de la tercera. Esos son, en definitiva, los Aerolíneas Federales que han vuelto: guitarras contundentes, buenas performances en el escenario y ganas de pasarlo bien. Dejar fuera a canciones como “Hop Hop”, “Tú al monte yo al mar”, “Sex simbol”, “Soy un bollito”, “Alicia”, “Frente al Mar”, “La loncha”, “Te hecho de menos”, “Por ti”, es una apuesta que se irá corrigiendo a lo largo de los conciertos que vendrán. En algunos ámbitos se habla de un posible disco inédito, pero…. Quién buscará el resto? ,Quién recordará las historias sobre el mar?, Quién hará que esto tenga sentido?, Quién intentará construir otro lugar?, Quien cojones se atreverá a decir esto? , y quién coño se lo hará llegar?

[Pascual Roel. Nuevaola80 Vigo]

La Movida Mallorquina

Colaborador y amigo, el mallorquín Pinxo lleva unos años recopilando información musical indispensable basada en la música de los 80s de todas las épocas, estilos y nacionalidades, haciendo especial hincapié en la acontecida en nuestro país durante aquella década. En estos momentos, su inquietud informativa le obliga a iniciar una nueva aventura virtual que versa sobre la movida que mas cerca le pilló, la movida mallorquina.

A continuación, Nuevaola80 ofrece una editorial escrita en exclusiva para nuestro portal que da unas pinceladas acerca de lo ocurrió en las Baleares durante el periodo de mayor apogeo cultural vivido en todo el territorio nacional: la movida.

La Movida Mallorquina

A finales de los años 70 se producía en Madrid un movimiento musical y cultural sin precedentes: La Movida. Pero Movidas hubieron muchas, tantas como regiones, provincias ó ciudades tenía España y todas y cada una de ellas con una historia particular e interesante. La diferencía de las distintas movidas regionales con la Movida Madrileña era básicamente su ámbito de difusión. Mientras la madrileña llegaba a todos los rincones gracias a su amplia difusión en revistas y sobre todo en la Radio "Nacional", las distintas movidas regionales se quedaban en el ámbito local y rara vez alguno de los grupos tenian la gran oportunidad de dar el salto al mercado Nacional.

Para que la Movida se produjese se debía contar con una seríe de ingredientes: Cambios políticos, promoción cultural desde las instituciones, concursos Pop-rock por doquier, conciertos promovidos por Ayuntamientos, salas de ensayo y conciertos, sellos discográficos independientes. Con todos estos ingredientes el espectáculo estaba servido.

Así ocurrió con la Movida Mallorquina. En 1979, a raiz de las primeras elecciones municipales democráticas, entraria el PSOE en el ayuntamiento de la mano del Alcalde Ramón Aguiló. El área de Cultura promoveria todo tipo de manifestaciones culturales y serviria de apoyo para el despuntar de lo que se estaba ya preparando en distintos locales de ensayo y salones de actos de colegios e institutos.

Una de esas primeras manifestaciones musicales subvencionadas por el Ayuntamiento y que sería uno de los puntos de partida del nuevo Pop-Rock insular sería el celebrado en Sa Faxina el 25 de Septiembre de 1982 y conocido por algunos como el primer "Mogollón". En esta caótica primera puesta en escena ya se presentarian varios de los que iban a ser los primeros representantes de la Movida Mallorquina: Zincpirithione, Ex-crocodiles ó Grupo Sanguineo después convertidos en Peor Impossible.

Los grupos estaban surgiendo por todas partes y las instituciones los apoyaban pero faltaba un tercer ingrediente imprescindible: un sello discográfico donde grabar. Esta necesidad se cubrió con la creación en el Otoño de 1982 del Sello Blau. El nuevo sello creado por Miguel Angel Sancho y Joan Bibiloni tenía como primera intención la edición de los discos de Bibiloni pero enseguida apostaría por apoyar y editar en forma de vinilo este nuevo Pop-rock emergente en la Isla.

De esta manera, en el mes de Mayo de 1983 se editaba el que iba a ser el primer disco de gran Formato de la Movida Mallorquina, el debút discográfico de Zincpirithione con un Maxisingle de 4 canciones entre las que destacaría la canción Caspa. Muy poco después se produce el segundo lanzamiento, otro debut en forma de Maxi, esta vez del grupo Peppone y su éxito Chico con personalidad. Se iniciaba la andadura discográfica de la Nueva Ola Mallorquina.

El ingrediente final que hizo estallar La Movida en Mallorca fué la celebración del I Concurso Pop-Rock del Ayuntamiento de Palma. El día 26 de Agosto de 1983 se celebraba la final de un primer Concurso que iba a acompañar a partir de entonces a los Grupos como oportunidad de promoción y sobre todo, como vía para conseguir el primer premio y con él la ocasión para debutar discográficamente, el sueño de casi todos los jóvenes participantes.

En esta primera convocatoria se presentarian 24 grupos entre los que destacarian Paris La Nuit, Nasti, Virus, Madame Colette y sobre todo, los grandes ganadores Furnish Time.

A partir de aquí se desarrollaria una apasionante historia con numerosísimos Grupos, extensa discografía y sobre todo una explosión de creatividad y saber hacer que hizo de La Movida una época única e irrepetible. Si quieres conocerla y/o revivirla no te pierdas el desarrollo del proyecto que acaba de nacer: Mallorca en Nochentas.

Pinxo
Mallorca Nochentas
Pinxoweb
Nochentas

Calle Hermosilla 11, fuente de inspiración

Y es que el Loco es único para este tipo de cosas. Lo de reinventarse no es algo que escape del alcance de quienes le siguen desde hace unas décadas, puesto que cada dos por tres se saca de la chistera una nueva fórmula que nada tiene que ver con las de Bacterio, personaje entrañable de otro monstruo como Ibáñez.

El Sr. Sanz, don Loquillo, ha sacado uno de los mejores trabajos que ha parido el rock’n'roll patrio en todo lo que va de 2008 y parte de 2007. No sólo por esa fusión con el gran Mr. Hallyday, sino por todo el trabajo en sí, un disco que aglutina un montón de referencias de los diferentes musos que, a lo largo de la carrera (maratoniana) del gigante del Clot, han forjado su vida musical.

Gabriel Sopeña, Igor Paskual, Jaime Stinus, Carlos Segarra y el mismísimo Sabino Méndez han colaborado en un trabajo de tiralíneas donde no han dejado nada al azar, ni tan siquiera el título del disco ‘Balmoral’, como tributo a uno de los mas exquisitos bares de la capital madrileña, recientemente cerrado, después de 52 años en funcionamiento.

Solo para curiosos: ¿qué donde estaba ubicado?: Lean este artículo de nuevo.

Pedro J. Pérez
(También publicado en Rockstyle.es)

¡Bienvenidos de nuevo!

Sé por las dificultades por las que ha pasado esta web y asuntos familiares han terminado por emborronar más las cosas. Pero aquí estaís de nuevo, y como hacíamos en los ochenta, con más fuerzas y ganas que nunca. Todos los días teníamos que rellenar una página en blanco, yo con mis fotos, compañeros como Carlos Tena, Diego A. Manrique, Fernando Martín o Santiago Alcanda con sus textos, con música desde sus radios o con imágenes y músicas desde la tele. Siempre con buena cara y con actitud.

Ahora que Los Secretos cumplen 30 años en esto y habiendo buceado hace poco en mi archivo gráfico para un proyecto de un libro sobre ellos, en el que finalmente mis fotos aparecieron de forma testimonial, no he podido dejar de pensar en que ellos han sido la banda sonora de mi profesión de fotógrafo durante estos 30 años . Déjame o Sobre un vidrio mojado....escribí tu nombre, fueron las primeras canciones de la nueva ola que escuchaba volviendo de la facultad de psicología en coche compartido.

Por Madrid estaban también grupos que me impactaron como Radio Futura, Nacha Pop, Paraiso, La Mode, Ejecutivos Agresivos, Polanski y el Ardor, mis PVP, Décima Victima, Aviador Dro, Los Nikis, Esplendor Geométrico, Glutamato Yeyé, Mamá, Ruby y los Casinos,Waq, La Fundación, Los Presumidos, Suit Privada, Sati de Crem, Séptimo Sentido, Metal y Co y Mar Otra Vez. La lista sería larguísima pero solo he mencionado con los que tuve mucho contacto en aquellos tiempos o con los que mantengo amistad en la actualidad. Luego vinieron La Frontera (con los que me fui a Ibiza cuando grabaron su primer disco), Séptimo Sello a los que también retraté, La dama se esconde, Comité Cisne,....

En fin gracias a esta fabulosa web ,y a su cabeza visible Pedro, he podido rememorar pasajes de mi vida que viví intensamente y que tenía un poco olvidados. La Movida fue y será un hecho histórico, pero desafortunadamente único. Murió al nacer. Muchos grupos todavía siguen en activo. Muchos fotógrafos siguen trabajando Alberto Gª Alix, Ouka Lele, Pablo Pérez-Minguez, Luis Pérez-Minguez, Javier Vallhonrat, Alejandro Cabrera, Paco Manzano, y algunos más de los que he perdido la pista como Tony Roca, Jesús Peraita, Gabriel Hernández, Miguel Trillo..., grandes compañeros todos ellos.

No perdáis fuelle y seguid buscando información de aquellos años, discos, fotos, entradas, posters, carteles, videos...

¡Contad conmigo para lo que queráis!

Domingo J. Casas

P.D.: Si Simple Minds, Miguel Ríos, OMD y Alan Parson (a los que he fotografiado recientemente sobre el escenario del Velódromo Luis Puig de Valencia) siguen en forma, a todos vosotros todavía os quedan otros 100 años..., por lo menos, para hablar de la historia y hacer historia."

El rock'n'roll puede con todo

Así es amigos. Hace unos días me planteaba de manera insistente el cierre de una página web que había dirigido, con mayor o menor destreza, durante diez años, justo diez años. Para ello, me rodeé de una serie de excepcionales colaboradores, cada uno especialista en su terreno que ayudaron, ¡y de qué manera!, a tirar para arriba un proyecto que, inicialmente solo pensaba ser una recopilación de enlaces de webs oficiales de los grupos que nos atañían. Nada mas lejos de la realidad.

Poco a poco se fue forjando el equipo, cada uno se encargaba de temas en concreto, redactores, cronistas, músicos, recopiladores de documentos imposibles, arqueólogos musicales, pero sobre todo hubo algo que nos unía a todos: nuestra pasión por la música hecha en nuestro país que abarcó toda una época, la decisiva época que significó para posteriores generaciones, influencias mil que se han visto retratadas en un sinfín de sub-estilos enriqueciendo nuestro actual panorama musical. Otra cosa es que la industria se quiera percatar del hecho, pero ahí está.

Todo este inagotable trabajo tenía, anualmente, una cita en Madrid, nuestra fiesta anual. Llegamos a celebrar hasta tres ediciones, desde aquella inolvidable primera intentona en el ya desaparecido antro de Lavapiés, el Rock Me Bar, hasta las ultimas dos inmersos en el fantástico entorno que nos ofrecía la sala Siroco.

¿Grupos? Muchísimos mas de los que jamás hubiéramos soñado: Romeo 13, Ultimos Pasajeros, Tótem, Mala Suerte, Fanáticos, Fernando Márquez El Zurdo, Rey Luy, Los Faraones, Trastos, Lauren Jordan, Kemakeur, El Resto, Devon Miles, José Álamo con Mercado Negro, Almoon, Sal de mi vida, José María Granados, Cadillac, Sabino Méndez, La Ventana de Wendy, PVP, Bahía Cochinos, Glutamato Ye-ye, Kikí d’Akí, etc. Pero. sobre todo, dos grupos que han conseguido, con su buen hacer, y mejor interpretar poner el material necesario para que todo eso fuera posible: nuestra banda base Desconocidos y los amigos de Guadalajara Estudio-80.

A todo ello debemos sumar la importante aportación radiofónica que la web ha tenido desde Onda Regional Murcia, gracias al Tren de Sueños de Miguel Angel Keaton y ese Vagón Nuevaola80 que enganchaba puntual cada quince días durante mas de 40 programas, por el cual han pasado a modo de resumen personajes de la talla de Ana Curra, Ramoncín, Carlos Segarra, Silvia Resorte, Joaquin Niki, Jorge Ilegal, Diego A. Manrique, Jaime Urrutia o Jesús Ordovás, por citar unos cuantos.

Pues, volviendo al principio del escrito, me estaba planteando cerrar la web definitivamente: fin de un ciclo?, dar paso a otros que lo hagan mejor?, cansancio?, ¡¡nada de eso!! en realidad todo se debía a causas de estricta índole personal que me obligaron a tomar tan dolorosa decisión. Y la cerré. ¿definitivamente?, no lo sabía en ese momento, pero la cerré.

La impensable afluencia de cientos de mails, llamadas y mensajes de todo tipo que a partir de ese momento colapsaron mi correo electrónico y el buzón de mi teléfono hizo que, algo que no entendía lo que era afluyera desde dentro y me susurrara: hay tanta gente ahí fuera que te sigue que… ¿no piensas que es un poco una putada no seguir adelante?

Ahí dejo ese pensamiento en voz alta y, esperando que no sea muy tarde, Nuevaola80 volverá a existir de nuevo, ¿cuándo?… todo se andará, pero amigos míos una cosa si que os tengo que decir: “El rock’n'roll puede con todo”.

Gracias a todos por el cariño, amistad y muestras de ánimo recibidas, y desde aquí, desde la web de mi buen amigo Tono Martín y su Rockstyle, me comprometo públicamente a reiniciar la marcha habitual en cuanto mi cerebro se encuentre en condiciones: el corazón ya lo está.

Pedro J. Pérez
(También publicado en Rockstyle.es)

Nota posterior: Solo un par de meses después Nuevaola80 volvía a abrir su ventana al mundo exterior con mas fuerza que nunca. Si, efectivamente me reitero en que "El rock'n'roll puede con todo".

La huella del Pato

Nunca mas volveremos a escuchar sus vibraciones, aunque su eco será difícilmente olvidado para aquellos que, en alguna ocasión, se sintieron Rodríguez.

Nos ha dejado Daniel Zamora, por voluntad propia, porque no soportó… ¡vete tu a saber qué!, pero nos ha dejado. El fue la mitad de la base rítmica, junto al baquetero Vilella, de aquel grupo tan importante como lo fueron Los Rodríguez, donde compartió tablas con los pibes Rot y Calamaro. Eran un grupo, un grupo de rock’n’roll.

Nació en Palafrugell y allí retomó sus pasos para terminarlo todo un triste 28 de noviembre, con tan solo 41 años de una vida plagada de éxitos, aunque no por ello, exenta de dificultades, como la que le tocó superar, la prueba mas dura que se le puede plantear a una persona: vivir o morir, pero lo superó. ¿Sería por eso?, no lo sabemos y tampoco nos vamos a preocupar en ahondar en lo morboso. Simplemente se fue.

Sirva esta escueta reseña para recordar a la figura de Daniel “Pato” Zamora (1965-2007).

Pedro J. Pérez
(También publicado en Rockstyle.es)

Y Patacho la volvió a liar

Parece que lo lleve en la sangre, me refiero, lo de armar saraos. Pero ya es hora que alguien rompa una lanza a favor de este guitarrista, y a veces cantante, Manuel Recio, mas conocido en el circuito musical, como Patacho, miserablemente resignado al olvido, a pesar de su constante apego a la guitarra que, fiel a cualquier cita a la que se la invite, le ha acompañado durante toda su vida. Estoy seguro de que, si hubiera reinado en la Edad Media en algún remoto lugar, lo hubiera hecho, sin temor a equivocarnos, como Patacho I El Corporativista.

Su banda de toda la vida fue Glutamato Ye-yé con quienes, y de la mano del increíble Iñaki Fernández (todo un provocador y reclamo para cualquier show que se precie), llegó a grabar varios discos y alcanzar excelente notoriedad. Pero, centrándonos en la figura de este artículo, este tipo larguirucho con cara de bonachón, aparte de sus andanzas estrictamente musicales, se hizo colega de toda la patulea de músicos relacionados con aquellos distantes años ochenta. Pero, ¡ojo!, colega de los de verdad, de los que se tratan como “tronks” (máximo grado cheli del compadreo).

Y no tenemos que remontarnos muy lejos, ya que sin forzar en exceso mi memoria, evoquemos aquella primera gesta de calidad. Fue la primera convención de personajes que se dieron cita para recordar uno de los mas paradigmáticos locales que funcionaron como invitable punto neurálgico de la movida madrileña. Hablamos de la sala Pentagrama, o El Penta, como lo inmortalizara otro grande, Antonio Vega en su ‘Chica de ayer’. En aquel entonces se trataba de celebrar los 25 años del pub de Malasaña. Y lo consiguieron. Y por todo lo alto. Desde 1976 en funcionamiento, se llegaba al 15 de noviembre de 2001, concretamente en la sala Arena, donde participaron lo mas granado de nuestro pop-rock: Los Secretos, Nacha Pop, Burning, Radio Futura, Glutamato Ye Yé, Aviador Dro, Siniestro Total, Paco Clavel, Paul Collins, Paraíso, Mamá, etc.

Culpable del éxito: Patacho.

Nos acercamos en el tiempo al año en el que nos encontramos, en sus comienzos. La Comunidad Autónoma de Madrid encarga a nuestro personaje la difícil tarea de coordinar a una serie de grupos para que, en un solo día y con tan solo 3 horas de actuación, revivir la esencia de lo que fueron las “Hornadas Irritantes” que, como ya nos confesara en alguna ocasión el bueno de Iñaki, se trataba de una broma referida a todos aquellos grupos que imitaban al pop melódico practicado por bandas de la importancia de Tótem, Mamá, Los Secretos o los mismísimos Nacha Pop, convirtiéndolo en “pop baboso”, aquella odiosa etiqueta en la que nunca quisieron encuadrar a los citados. Sea como fuere, allí estaba nuestro hombre, Patacho, con el bastón de mando y la gorra de organizador para juntar a toda suerte de retazos de bandas extintas, o bien, representantes de las mismas dedicados a otros quehaceres artísticos.

De esta guisa, la sala El Sol acogía aquella fría noche del 21 de enero, a Rodrigo de Lorenzo (Ciudad Jardín), Pablo Salvador y José Mule (Los Cavernícolas), Luís Jovellar (Sindicato Malone), Charly Hens (Los Elegantes, Glutamato Ye-yé), Germán Coppini (Siniestro Total, Golpes Bajos), Paco Clavel, Julián Hernández (como Transportes Hernénadez y Sanjurjo, alma mater de Siniestro Total, todavía hoy en activo), Iñaki Fernández (Glutamato Ye-yé) y el resto de la banda del guitarrista madrileño, para sorprender a propios y extraños con un concierto cargado de versiones francamente “irritantes”, y por supuesto, de temas originales que, en algún momento tuvo su parte emotiva, sobre todo cuando se recordó al malogrado Poch y su “Branquias bajo el agua”.

Veredicto: Patacho vuelve a triunfar.

Hace dos meses, tenemos la penúltima “patachada”, nada mas y nada menos que en la III Fiesta Nuevaola80 2007, celebrada el pasado 6 de octubre en la sala Siroco. Se trataba de reunir a Patacho e Iñaki en un mismo escenario, diciendo que eran los Glutamato del ‘Hey tio’, ‘Todos los negritos…’, etc. Una semana antes me explica que junto a ellos dos, había pensado que era mejor hacer las cosas bien, y no se le ocurre otra cosa que acompañarse de un par de “principiantes”: al bajo Fino Oyonarte y con las baquetas Charly Hens. Casi “ná”. Siroco se puso patas arriba ofreciendo un espectáculo que ninguno de los organizadores nos hubiéramos imaginado de lejos, meses atrás. Quizás esté pecando de vehemencia, pido disculpas, pero es que realmente fue así.

Patacho sentenciado por “enrrollao”.

Pero faltaba la puntilla a este pródigo 2007. Sucedió anoche, 27 de noviembre en la mítica sala de la calle Jardines, ¡cómo no!, la sala El Sol. Dos objetivos: presentar el disco ‘Canciones para NO olvidar’ (Pias Records, 2007) con las grabaciones de los mejores momentos del 25 aniversario de la movida celebrado en enero; y, de otra parte, rendir tributo a una de las mas importantes figuras radiofónicas de nuestro país, Jesús Ordovás, quien se hiciera cargo de su programa “Diario Pop” hasta el pasado mes de julio. Destacar que los beneficios del disco se destinarán íntegramente a la Asociación para las familias con Alzheimer (AFAL), que para eso estamos en época solidaria.

Por supuesto, Patacho estaba detrás de todo el sarao y, con su banda tras de sí, fueron desfilando la flor y nata de nuestro pop quienes, a razón de canción por artista, recordaron los temas que Ordovás, en su momento, pinchara desde Radio 3: Ana Curra (Pegamoides y P. Permanente) junto a Miguel (Digital 21), Antonio Siegfried y Carmen Mardirolas (Los Bólidos), Cristina Clovis y Fino Oyonarte (Clovis), Dani Cardona e Isa Terrible (Una Sonrisa Terrible), Johnny Cifuentes y Edu Pinilla (Burning), Eva Amaral Juan Aguirre (Amaral), Fernando Alfaro (Surfin Bichos, Los Alienistas), Germán Coppini (Siniestro Total, Golpes Bajos), Herminio Molero (Radio Futura), Iñaki Fernández (Glutamato Ye-yé), Jaime Urrutia (G. Caligari), Javier Colís, Joaquín Rodríguez y Mauro Canut (Acusicas), Jorge Martínez y Willy Vijande (Ilegales), José Mª Granados (Mamá), Josele Santiago (Los Enemigos), Jota y Floren (Los Planetas), Juanita la Fea, Julián Hernández y Miguel Costas (Siniestro Total), Kikí d’Aki, La China Patino, Loquillo y Sabino Méndez (L. y Los Trogloditas), Luís Jovellar (Sindicato Malone), Nacho (Seine), Sergio López, Servando Carballar y Marta (Aviador Dro), Vanexxa, Víctor Aparicio (Los Coyotes) y Xoel López (Deluxe).

Y Patacho la volvió a liar…

Condenado a ser reconocido de por vida: P A T A C H O.

Pedro J. Pérez
(También publicado en Rockstyle.es)

Harleys y Gretschs

Y chupas con tachuelas, tatuajes en tres dimensiones y camperas afiladas. Eso es rock’n’roll. De acuerdo, también la música, pero todo esa parafernalia que le rodea, hacen que un estilo tan universal se convierta en una verdadera filosofía, en un “modus vivendi” que se va forjando desde tempranas edades.

Ni que decir tiene que otros estilos como el punk, el blues o el pop, ya sean raíces del rock o ramificaciones del mismo, también han llegado a tener su propia parroquia de seguidores dispuestos a librar cualquier batalla con tal de defender sus valores mas mas profundamente entroncados.

Eran tiempos pasados, cuando las de tribus urbanas establecían territorios infranqueables, como aquella película de finales de los 70s, que hace poco volví a visionar, ‘The Warriors’, y que retrata el fenómeno bandas de una manera muy “neoyorquina”, indudablemente utilizable como ejemplo extrapolable a nuestra sociedad de hace 20 años.

Actualmente, las bandas rivalizan por banalidades políticas que, en la mayoría de los casos, ni entienden, o aprovechamiento de la fuerza para sacar rendimiento sin dar palo al agua. Que si neo-fascistas contra red-skins, que si bandas latinas apoderándose de instalaciones deportivas a cambio de “alquileres”, etc.

Acequia y Fanáticos fueron dos grupos clave en el devenir de la música murciana de los 80. Los primeros, pioneros con un Emilio Chicheri que empezaba en esto, rivalizaba en popularidad y prestigio con Farmacia de Guardia, era rock’n’roll sin paliativos, puro.

Por su parte, Fanáticos, en una mutación que arrastraron desde principios del segundo lustro, hasta llegar a su última versión con Manolo “Fanático” al frente, se reconvirtieron en auténticos adictos al rock duro americano teniendo a los Motor City 5 como auténticos ídolos (canción dedicada incluida). Había nacido el bicker-rock patrio.

Por ello, decir que estos dos mitos locales van a tocar en un mismo escenario, un mismo dia, se me antoja como algo francamente alucinante. Lo que antaño fueran desbandadas de jóvenes aullando los temas mas fuertes desde la otra parte del escenario, el próximo 1 de diciembre se convertirán en aseados padres de familia en pos de restaurar aquellos sentimientos anidados, que no olvidados por culpa del inexorable paso del tiempo.

Sin duda, dentro de diez días, veremos la puerta de una sala Gamma (recinto idóneo para este tipo de acontecimientos en la capital del Segura) repleta de Harleys en sus alrededores y con mas de una Gretsch en su interior. Al menos esa es mi ilusión.

Pedro J. Pérez
(También publicado en Rockstyle.es)

Editorial informal de la III Fiesta Nuevaola80

Me reitero una vez más ante mis compañeros de web lo dificultoso que resulta diseccionar algo que, a modo de fiesta, no deja de ser un evento propio que sigue, rigurosamente, la línea independiente, no lucrativa y carente de otra pretensión que no sea pasarlo bien de aquella sin caer ni en la euforia ni en la petulancia. Seguramente es el precio que hay que pagar por la imprudencia de salir de un armario literario de todo a cien, aunque tengo la impresión de que la comodidad, tiene mucho que ver.

El pasado año, hicimos, al más puro estilo umbraliano, una especie de “spleen” amarillo en un afán de disuadir, tanto a nuestros detractores como a nuestros insignes aduladores, de la idea de que, globalmente, somos profesionales de la música, excepciones al margen, o de la prensa, igualmente excepciones al margen. También, lógicamente, le dedicamos unos párrafos a los músicos y a sus créditos, menos no podíamos hacer por alguien que es capaz de compartir su talento con unos aficionados, locos por la música, pero aficionados, lo cierto es que, a pesar de todo ello, sin quererlo y con la inestimable ayuda de los medios que nos citaron, acabamos, cual mofetas cuarentonas, desprendiendo cierto tufo nostálgico entiéndase en el sentido pesimista del término.

Hoy, con la perspectiva del tiempo transcurrido, creo que cabe reconocer que, utilizando la frivolidad, no cubrimos totalmente ese sentir, pero, sobre todo, no pusimos al descubierto la verdadera magnitud de lo que ocurrió ... este año me temo que tampoco va a poder ser.

Podríamos hablar de instinto de supervivencia, de implicaciones desinteresadas, de química, de reencuentros ... pero me temo que ello nos llevaría de nuevo a las andadas melancólicas por esa querencia mía a embriagarme con el vino peleón de la trascendencia que ingerí en los setenta y que no debo de haber eliminado todavía, es lo que tiene haber pertenecido, generacionalmente, a dos décadas antagónicas entre sí.

Así las cosas, toca coger de nuevo la vara lúdica que se nos supone a los nuevaoleros y medir, como no, la semblanza de los músicos con toda la benevolencia que requiere el caso, al fin y al cabo ellos son los actores principales de la “zarzuelilla” sin estricto guión que nosotros escribimos, no sin reconocer que ganas nos dan de hacer algún ripio con su vida pública, pero creo que no merece la pena inspirarnos en inquietudes “tomatiles”. Otra cosa será el día que cobren.
Aún medio dormido por mor de la siesta interrumpida a causa de las dichosas pruebas de sonido, Juanjo Valmorisco transmite profesionalidad y seriedad. No es de extrañar, por tanto, que con el resto de su banda, impecables ejecutantes, haya sabido alargar ese espíritu combativo de antaño. Sus canciones no huelen en absoluto a rancias y suenan excelentemente bien, entre otras cosas porque la savia nueva del bajista Tsunami les ha ayudado bastante.

Triunfaron como ya hicieran en el concierto del pasado Enero en El Sol. Obviamente, con actuaciones como esta no van a poder sustentar a la prole, lo cual no hace que los podamos catalogar de grandes, en todos los sentidos.
A Kikí (en privado me cuesta llamarla así), la vimos ilusionada desde los prologómenos, lo que nos hizo poner en solfa nuestras especulaciones acerca de su introversión, pero nuestras dudas quedaron disipadas y nuestras sospechas corroboradas en cuanto la vimos aparecer sobre el escenario acompañada de sus inseparables, uno más que otro, Sergio López de Haro y Antonio Pazos.

Maria José dio todo un recital de sensibilidad, buen gusto y mejor cantar. Es el triunfo simbiótico de ella y de unas magníficas canciones dotadas de una capacidad innata para hacer convivir el pasado y presente sin que se note.

Gran parte de culpa de lo que decimos la tiene Sergio y sus cualidades compositorias e instrumentales, lo que aprovechamos para revindicarlo ante los escépticos.
Si le hubiera dado a Iñaki por cantar “Olé” o “Mi vaca paca” de su época de Beatos, a buen seguro que sale a hombros por la puerta del Siroco, lo suyo fue de capote, muleta y espada, aunque viniera (elegantemente) vestido más para una ceremonia, quién sabe si la propia.

Tampoco, hay que decir en su descargo, es que fuera manca la cuadrilla que le acompañaba: el incombustible Patacho, el “enemigo” Fino Oyonarte y el “elegante” Carlos Hens ... ahí es nada.

Los Glutamato Yé-Yé, sumados, dieron todo un espectáculo de humor, irreverencia y hedonismo, ante la connivencia de un público que estaba por la labor, sin el más mínimo atisbo de irritación ni fatiga, algo, en suma, que no hubiera querido perderse ni la pata de pollo de Iñaki en caso de no formar parte de las reliquias del museo de las Hornadas Irritantes. Orejas, rabo, ovación de gala y el ferviente deseo de verlos de nuevo.

Para hablar de Jose Mari Guzmán, cabe la obligación de ponerse serios y de pie, no en vano es una (confesa) debilidad del que suscribe, siempre atento a sus proyectos anteriores a Cadillac o a sus discos en solitario; me costaba creer que estaba departiendo amigablemente antes del concierto con el autor de “Calles del viejo París” o “Sentados en un café”, temas que, por distintas razones, han decorado etapas de mi vida mucho mejor que el Ikea.

El es uno de los que mejor ha sabido tocar todos los palos del pop español, unas veces de forma genial y siempre con solvencia.

En unión de dos de los Cadillac originales, Eduardo Ramírez y Pedro Agustín Sánchez, y el apoyo instrumental de Estudio 80, dieron toda una lección de armonía vocal marca de la casa que sustenta su pop clásico, poniendo el pelo de punta con una versión casi a capella de “Perdí mi oportunidad”, todo un lujo que supo a poco.
¿Qué decir de nuestros dos grupos, uno de hecho y otro de cohecho, de la casa, Desconocidos y Estudio 80 que no sea que se pongan las botas de agua y se metan en el charco de los temas propios? ... no van a estar toda la vida levantando al personal con las impecables y aseadas versiones de lo más granado del pop patrio.
Calidad y rodaje no les falta ni a Juanito y a los suyos ni a José de Lucas, todo un docto de las rodajas vinílicas de la movida y con antecedentes discográficos, y los suyos, solo les falta proponérselo y se enterarán, en forma de crítica, de lo que vale un peine.

Como de costumbre, ambos hicieron cantar a propios, extraños y a una chica despistada que había en la primera fila a la que había traído engañada un amigo de Javi Bernal.

No es una casualidad, haber invertido el orden y que se haya quedado para el final, Bahía de Cochinos, grupo ganador de nuestro concurso de maquetas, que les tocó el complicado rol de abril un corral que, si bien no es del todo ajeno, si pienso que debe de imponer.

A ellos no les importó mucho, Bahía de Cochinos, han bebido de las fuentes de los 80, son frescos, actuales, correctos instrumentistas, tienen, sobre todo en su cantante, puesta en escena y canciones capaces de competir con las de otros músicos de su generación que suenan por ahí ... no son pocos avales por los que apostar. El futuro es suyo.

Sorprendieron y gustaron por igual.

No sabría discernir, antes de epilogar el alegato editorial (informal), si el mismo es corporativista, ridículo o si al final va a resultar que soy incapaz de deshacerme de esa aureola nostálgica a la que hacía referencia al principio, bien pensado quizá no este tan mal que ella, la nostalgia, sea solo un pretexto para seguir alargando la supervivencia con la diversión por bandera o un compendio de optimismo que se puede permitir la licencia de ocultar su lado oscuro e indeseable.
(A los que vinieron, que se lo bebieron, y a los que faltaron, que se lo perdieron).

Aurelio Sánchez

Canciones para toda la vida

El artista pervive de inventarse una y otra vez. Bob Dylan asevera en el primer volumen biográfico de sus Crónicas: “Si yo no hubiera existido, habría que haberme inventado”. Pues bien, el poeta de Minesota hubo de cavar y cavar para impregnarse de la savia de esas raíces que echaron Robert Johnson o Woody Guthrie. Dylan no se forjó de la nada. Chema Vargas ha logrado descubrirse en cada una de estas doce canciones. De ahí la variedad de ritmos y maneras que en cualquier momento se pueden salir del género más próximo en el que se le podría encasillar: el power pop. Voy yo, titulo este texto con “canciones para toda la vida” y va el tío y se canta en Los años traviesos eso de “Sé que nada dura siempre...” Y sigue:

Dónde están ahora las cosas de entonces
Donde están los juegos, dónde están los roces
Dónde está ahora el sabor de ese fuego
Quemando los días de los años traviesos

Las canciones pop se han menospreciado a menudo como música para usar y tirar. No pasa nada. Al fin y al cabo, las músicas han de vivirse en el presente. Pero... ¿y esas canciones que quedan? ¿Y los Beatles? ¿Tequila? ¿Nacha Pop? ¿Los Brincos? ¿Por qué no pasa el tiempo en piezas como Strawberry Fields Forever o Chica de Ayer? ¿Por qué las sentimos como melodías interminables?

Chema Vargas es un creador de ese tipo de canciones. Un tío inspirado, de esos que se levantan por la mañana con la cabeza despejada, se agarra a la guitarra y al boli y las musas le visitan en forma de una melodía inesperada, de una frase crucial o una idea alentadora. Y a currar se ha dicho. Chema trabaja las canciones, las busca, las encuentra; se toma la música con entusiasmo, como una respuesta íntima y agradecida a toda una cultura pop, sean discos, series de tv, pelis o conciertos que marcaron su infancia y su juventud. Chema conversa sobre de música, del disco nnnn de Van Morrison, o de Elvis Costello, de Antonio Vega o de José María Granados y cada palabra halagadora le sale del corazón. Se nota. No hay más que fijarse en sus ojos brillantes, redondos grandes como una paellera.

Vuelven las cartas, vuelven los sonidos
La vida en un vinilo vuelve a tocar

MUNDO EN ESPIRAL, primer álbum de Chema Vargas, arranca con ese soniquete de la aguja del tocata sobre el viejo vinilo, el mismo de cuando empiezas a freír unas croquetas. Los raperos, los artistas negros lo han hecho hasta la saciedad, más bien como un efecto sonoro. Chema, deudor de cuatro décadas de música popular, mira hacia atrás con una sonrisa. Sí, es nostalgia hacia adelante, nostalgia positiva, nostalgia feliz.

Chema Vargas se ha estrenado con un álbum vitalista, de ensueño, un álbum en espiral. Artistas y musicazos españoles advirtieron el talento a borbotones de Chema y se congraciaron, se confabularon para echar un cable. Que si una guitarrita de Álvaro Urquijo, que si la armónica ubicua de Antonio Serrano, que si bajos y coros de Eduardo Font, que si los teclados de Jesús Redondo y las mandolinas de Ramón Arroyo, ambos de Los Secretos. O, como no podía ser menos, que para algo han sido los productores de este invento, las guitarras y mil sugerencias de Alberto Zapata y las baterías, guitarras y un millar de apuntes y elogios de Santi Fernández, batería de Los Secretos, líder de 39 Grados.

Y Antonio Vega, que está que se orina por Chema. Fue una película melodramática de Douglas Sirk y ahora es un clásico para la música en español: Escrito sobre el viento es una balada tan sencilla como impresionante, un dúo auténtico, entrañable. Antonio y Chema. Chema y Antonio, el gran maestro y el alumno aventajado.

Power Pop mencionaba arriba. Bueno, si escuchas el último tema, Por tus ojos negros, tal etiqueta no sirve. Vamos que con el retorno del género de los crooners y artistas jazzys, con Norah Jones, Jaime Culllum, Michael Bubblé o Diana Krall, este amigo mío que te presento, Chema Vargas, se saldría del mapa con un álbum monográfico jazzy cantado en español. Pero Chema no se quiere encorsetar. Con razón. Vuela, amigo, vuela. No olvides – como tú mismo cantas - que la vida en un disco en espiral. Voy a pinchar otra vez el disco y lo voy a poner a todo volumen, a ver si los vecinos se enteran, se contagian y, por fin, me sonríen en la escalera. MUNDO EN ESPIRAL se contagia, así que ten cuidado no vayas a sentirte contento, entusiasmado, como el de Vicky el Vikingo, y la armemos.

Santiago Alcanda

Movida si, pero ¿qué es lo que se movía?

Y al final se puso de moda, quien lo iba a decir. Los motivos, inciertos. Pero si algo está claro, es que promocionar es sinónimo de beneficio. Da igual de lo que se trate, pero así es; coleccionables, series de TV, discos remember de grupos del momento, tributos; estamos de acuerdo que recordar esos tiempos es fantástico, lo que es innegable es que resulta tremendamente rentable.

He empezado este artículo haciendo una crítica sobre las causas que han generado el momento “revival” que actualmente estamos viviendo. Causas que son totalmente ajenas al motivo existencial de ‘Nueva Ola, Movida de los 80’. Este espacio, nacido en los albores del año 1998, no tenía, ni tiene, pretensiones comerciales, aunque coincida plenamente con la avalancha informativa que se está generando, en nuestros días, 25 años después del inicio de esa época, a la que hacía alusión.

Por eso quiero aprovechar la ocasión para poner de manifiesto que ‘Nueva Ola, Movida de los 80’ está hecha únicamente al amparo de la gran devoción que sus creadores tienen por la música, unido al afán de rendir un humilde homenaje a tantas y tantas bandas que nacieron y murieron durante aquella dorada década de los 80’s. Nuestro amateurismo ha provocado, y provocará que, en ocasiones, cometamos errores, los cuales han sido indispensables para ir curtiéndonos en el día a día nuestro trabajo.

‘Nueva Ola, Movida de los 80’ se puede definir como uno de tantos sitios que existen por la muy enmarañada red de redes, que pretende recopilar toda la información posible acerca de lo que fueron aquellos años. Años que algunos tuvimos la suerte de vivir desde detrás del escenario, disfrutando de esa fructífera oferta musical que no lo fue tanto para los propios músicos.

El glamour, la innovación, la creatividad, son características que hacían que aquello fuera tan especial. Había calidad, indudablemente, pero también mucha cantidad y, como no, eso hacía que no todo fuera bueno, como es lógico, pero daba igual, lo cutre se convertía en fashion y, a su vez, todos los que hacían estas cosas se convertían en unos petardos “enamorados de la moda juvenil”, amantes del pop baboso y que se inventaban himnos “para tí”. Un nuevo glosario cheli florecía de manera espontánea al amparo de toda esa fauna urbana en un halo de progresismo, hasta el momento, sin parangón en la historia musical de nuestro país.

Y ya que hablamos de progresismo tenemos que recordar, sin duda, a uno de los personajes más incipientes, políticamente hablando, de la época, el que fuera alcalde de Madrid, el Sr. Enrique Tierno Galván. Impulsor y promotor de muchas escenas donde se gestaba, a nivel de calle sobre todo, todo ese aluvión cultural que venía pidiendo paso sobre la capital de nuestro país y que, pronto, por no decir casi a la par, se fue propagando a lo largo y ancho del territorio nacional. Indudablemente el epicentro era Madrid, el Madrid del “Profesor”.

Empezaron a proliferar grupos por doquier. Era un chorreo incesante de formaciones que se unían y desunían para formar nuevas bandas, a cuyos integrantes les daba lo mismo agarrar sus guitarras y ponerse a componer al amparo de unos buenos cubatas en el acogedor “Penta”, que dejarlo todo de golpe y embarcarse en la realización de un fanzine underground.

Los locales de la movida madrileña, emblemáticas salas donde se ofrecía la parte más ceremonial de la Nueva Ola: Los conciertos.

Y no sólo debemos hablar de pop-rock, cabe mencionar que esa especie de revolución musical se produjo a todos los niveles, desde el azote ensordecedor de los grupos del llamado rock duro reconvirtiéndose a heavy metals por derecho, hasta las hornadas más irritantes del rock radical más subversivo nunca visto, procedentes del norte del país, pasando por las camaleónicas pintas que portaban los grupos punkys, o la elegancia británica de esos cuerpos vestidos de mods que paseaban sus vespas por las calles capitalinas.

Eduardo Benavente fue el máximo exponente y uno de los principales precursores de la música siniestra, también conocida como gótica, de los ochenta. Formó en grupos tan conocidos como Plástico o Parálisis Permanente.

Todo iba así, a la carrera, hoy aquí, mañana allá. Inolvidables aquellos inicios donde personajes como Fernando Márquez El Zurdo padre del que, de forma unánime, ha sido considerado el himno de la movida cantándonos desde el Paraíso; la recién llegada de México Olvido Gara, convirtiéndose en la camaleónica Alaska; un prolífico Carlos Berlanga participando activamente en esa fantasía glamourosa conocida como Kaka de Luxe; el inolvidable y queridísimo Enrique Urquijo que de tanto empeñarse en lo dejáramos optó por hacerlo unilateralmente; la siniestra Ana Curra, mítica donde las haya, a pesar de sentirse tan vacía, como los seres que la acompañaban; el periodismo más directo de la sabia mano de Diego A. Manrique; las fantochadas punkis del inefable “Rey del Pollo frito”, ese Ramoncho con su rombo pintado en la cara, en su época más provocativa; aquellas “chicas del montón”, de extraño aspecto, que interpretaban a la perfección todo lo que representaba el “cutrerío nuevaolero” en su estado más puro, de la mano del siempre controvertido Pedro Almodóvar; el Sr. Granados describiéndonos a unas “chicas de colegio”, hijas de Mamá; las sesiones salvajes de Radio 3 en el “Diario Pop” de Jesús Ordovás y sus fiestas radiadas; las paranoias de ese vasco tan pálido que, de tanto respirar “bajo del agua”, se nos puso “pocho” para siempre; la sala Rock-Ola, sin más, “El Templo”; las notas de ‘La chica de ayer’, obra sublime de un Antonio Vega, quien ha mejorado con el tiempo (aunque siempre he pensado que va a ser difícil igualar el efecto social que ese tema causó en aquella generación, mi generación); el oscurantismo de la guitarra y la voz de José Luís Abel hablándonos de sus “máscaras y enigmas”; los zombies mas viajeros de la movida que hicieron de “Groenlandia” el lugar más visitado desde Madrid; el rock más directo y urbano que Pepe Risi y sus Burning nos legaron en esa más que dilatada carrera; el techno-pop bien llevado de las manos de Servando con sus obreros que, según el aviador, eran especializados, aunque nunca hemos sabido en que; el mejor Oi!, entendido por Manolo Alférez en ese derroche de “decibelios”; Joe, el novio más “beat” que tuvo Sissí; los hermanos Auserón descubriendo “africanos por la Gran Vía” e invitándonos a su seductora “escuela de calor”, entre otras maravillas que se les ocurrieron; el fiel reflejo de la “niuvueif” española que García Alix supo plasmar en sus instantáneas; el ambiente más “poppie” del panorama donde Mecano “no se podia levantar”, Ole-Ole “no controlaba” y la “desidida” se apoderaba de unas birmettes con su objetivo puesto en Birmania; la incipiente personalidad de una camarera de Malasaña empeñada en salir en la gran pantalla que se cansó de estar “debajo de una sombrilla tomándo cócteles de ron”; la angustiosa siniestralidad permanente e incluso paralizante que nos ofrecía Eduardo Benavente; el inigualable Coppini golpeándonos con sus impulsos sonoros que constataban que aquellos “eran malos tiempos para la lírica”, con toda la razón; o los recuerdos gráficos que dejaron para la posteridad Ouka Lele, Costus o Ceesepe, en un sinfín de carteles, pasquines, entradas de conciertos o portadas de discos. Todos ellos, y otros muchos más, son capaces de hacernos recordar, todavía hoy, lo mucho que supuso aquello que algún iluminado bautizó como “La Edad de Oro del Pop español”.

Pero realmente lo más increíble de aquella época, bajo mi punto de vista, fue que consiguieran perdurar al cabo de los años, sin los medios de promoción que hoy en día se nos brindan como indispensables, como es el tremendo efecto que Internet ha provocado en las nuevas formaciones que han ido apareciendo.

Ese es el único objetivo que persigue ‘Nueva Ola, Movida de los 80’, el de convertirse en un lugar de culto, a título póstumo, recopilando ese amplio legado cultural que, con esa carga de creatividad, consiguió desmontar la objetividad musical del momento, basada principalmente en la canción melódica española.

Este artículo va dedicado a todos aquellos que ya no están con nosotros, a todos los que nos dejaron su impronta y que recordamos fervientemente desde nuestra sección ‘Se fueron, pero no nos olvidamos’, nuestra pequeña sala de recogimiento “nuevaolero”.

Alicante 1979-1985. Punk y descaro desde la costa este

Era el 23 de septiembre de 1979 y Dr. Feelgood actuaba en el Pabellón Municipal de Deportes de Alicante. Mis amigos y yo pensábamos que era una buena ocasión para ir provistos de costo y algunas "pirulas" para poder disfrutar de tan magno e inusual acontecimiento en "Alicante ciudá". Por ellos nos gastamos todas las pelas en el "colocón" y, como era de esperar, nos quedamos sin pasta para la entrada. Solución: plantarnos en la puerta a la hora indicada y, aprovechando el mogollón, entrar al empujón al concierto. Pensado y hecho. Dentro los Feelgood de Lee Brilleaux y Gypie Mayo, desarrollaron su Rock'n'Roll y Rhythm'n'Blues pasado por la batidora del punk, es decir, lo que en las islas britanicas se conoció como Pub-rock, y hay que ver como, tan sólo un concierto, le puede hacer cambiar los esquemas a un chaval de tan sólo 18 años.

A Luís López Molina "El Peskao" y Santiago Blázquez Rozalén "El Santi" ya les conocía de los colegios donde había estado. Siempre nos había unido el gusto por el rock mas canalla, lo que nos hacía pensar constantemente en la idea de montar nuestro propio grupo.

En "Alicante ciudá", por aquel entonces, las bandas que habían eran del tipo Costablanca, Mediterráneo, Mosto, Eclipse, etc., buenas bandas, muy profesionales, grandes músicos, pero se alejaban de nuestro gustos musicales, los cuales iban por caminos bien distintos, acercándose más bien por todo lo que estaba pasando en Inglaterra a partir de 1977.

Pero es a partir de 1981 cuando la cosa de hacer un grupo se concreta. Durante ese año y parte del siguiente un servidor, se encuentra sirviendo a la patria en Cartagena, por supuesto se trataba de la marina, donde mataba el tiempo leyendo cómics como el "Víbora" o "1984", revistas como "Sal común", "Vibraciones" o "Rock spezial", escuchando en la radio el Diario Pop de Jesús Ordovás y asistiendo a todos los conciertos que tuviera a mi alcance:

* Uno de ellos fue el de Los Secretos en Mazarrón, con los tres hermanos Urquijo compartiendo cartel con la Orquesta Mondragón de Gurruchaga y Stinus, por cierto, como me flipaba Jaime Stinus. En ese momento se encontraban presentando su álbum 'Bon Voyage'.
* En la plaza de toros de Murcia pude presenciar a Rubí y Los Casinos y Charol entre otros.
* Otra inolvidable actuación fue la ofrecido en San Pedro del Pinatar por Alaska y los Pegamoides, junto a Zombies y Loquillo y los Trogloditas. Este ultimo concierto fue mi total agrado.

Durante la mili mis discos de cabezera eran el 'Never mind the bollocks, here´s The Sex Pistols', obviamente del grupo del descarado Sid Vicious; como no, el 'London Calling', de los The Clash; 'New hope for the wretched' de Plasmatics; 'Rocket to Rusia' de Ramones y el 'Party mix' de los B-52´s.

El punk y la nueva ola ya empezaban a calar fuerte en mi y estaba deseando terminar la "paranoia" de la mili para poder hacer con mis colegas un grupo de punk-rock. Durante aquella época resultaba curioso ir paseando por Cartagena tropezándote con Loquilllo o José Antonio González, de Asesinos a sueldo, que también andaban cumpliendo sus obligaciones castrenses por la zona.

En una ocasión, fueron Peskao y Ovidi, con el 127 de este último, a recogerme a Cartagena para ir a Murcia por que nos habían dicho que allí había un lugar donde se reunían los punkies, estamos hablando del Rock and Roll.

Durante un permiso que tuve me compré mi primera guitarra eléctrica, una Vox imitación a la Gibson les Paul, y mi primer "ampli", un "Sinmarc" de lámparas. A eso hay que sumarle una guitarra Gerson imitación S.G., mas un cubo Roland de Santi, una batería Honsuy de segunda mano del Popeye, un bajo Hoffner de violín del Peskao y un micro para voz de sensible. Con ese arsenal hicimos el primer concierto como Vicios Modernos en un Pub de la capital llamado Tropi-bus. A las 11 de la mañana ya estábamos todo el grupo allí para ensayar, probar sonido e ir perfilando lo que nuestro repertorio. Mis recuerdos son en forma de nebulosa, debido al "colocón" descomunal que pillamos a base de porros, cubatas, anfetas y pastillas de opio.

El concierto en sí debió de ser caótico, pero nos lo pasamos de puta madre a pesar de que la técnica musical no era lo nuestro, pero ¿eso era el punk no?, energía, descaro y diversión. Recuerdo que de regreso a casa y antes de atravesar el umbral de la puerta tiré la pota de una manera bestial.

Una vez licenciado de la mili nos pusimos a ensayar los Vicios al completo en una planta baja de la playa de la Albufereta, propiedad de nuestro cantante. Allí fue gestándose el repertorio de los Vicios, como 'Funcionarios muertos', 'Te invito a una orgía en mi refugio nuclear', 'Jhonny cogió su fúsil',o las versiones 'Rosario' de Kaka de Luxe o 'Brand new Cadillac' de Vince Taylor, vía The Clash. Inolvidables fueron aquellas salidas que hacíamos con el famoso 127, cuando nos recorríamos la provincia entera buscando rock and roll. En una de esas, una noche aparecimos en la discoteca Cap Negret de Altea, donde estaban tocando Los Yous (talento teen pandillero en el subsuelo alicantino, corazones oscuros en la luz, sombras brillando) y conocimos a Lou, que se encontraba justo allí, por cierto excelente periodista musical que aparte de los fanzines que el mismo se curraba y editaba, llevó la pagina musical semanal del diario información de Alicante, entre 1979 y 1984.

El segundo concierto-desconcierto de los Vicios tuvo lugar en un garito del barrio alicantino de Los Ángeles llamado Pink Floyd, propiedad de Basilio Montes, bajista de Garage. Allí mismo en un cuartucho que había al fondo del local ensayaba con su grupo formado por el "Tronko" a la batería, un tal Carlos Goñi a la guitarra y el propio Basilio, al bajo. El Pink Floyd era un lugar que congregaba a una gran fauna rockera, se pinchaba power pop, punk, new wave,..., te podías tomar unas "birras", liarte unos "porritos" y hasta tocar con tu grupo en el pequeño escenario que había en el local. Un día que los Vicios, mi grupo, estábamos en el local, vimos aparecer a tres tios con pintas punkies. Basi se acercó a nosotros y nos dijo que tenían un grupo que se llamaba Urgente ellos eran Miguel Angel "Chispa", "Efectivo Positivo" y Josem y que podíamos hablar de musica (punk) con ellos. Al hablar de Urgente me viene a la memoria el número que montamos los Vicios en el transcurso y al final de una entrevista que nos hicieron en Radio Alicante, ya desparecida.

Otro de los garitos que los punks de Alicante frecuentábamos por aquella época, era el Alter Ego, un pub propiedad de un tal Paco, donde la barra era atendida por Gino, un genuino punk rocker. El local estaba decorado con posters de los Sex Pistols, Sid Vicious, Ramones, etc. y se pinchaba básicamente punk del 77. Allí, entre las redadas policiales en busca de droga, sexo rápido en los WC, pogos y botellas de cerveza estampadas en la pared una vez vaciado su contenido, también podías montar unas buenas punki-jams, habitualmente organizadas por los Vicios. En una ocasión aparecieron por allí unos locutores de Radio Alicante y nos invitaron a la emisora para hacernos la entrevista que menciono unas líneas más arriba. Una vez llegados allí estaban entrevistando a Todo Todo (quienes después se convirtirían en Muzak) el excelente grupo tecno-new wave de Paco, Carmelo y Peki. Pues una vez llegado nuestro turno quisimos emular a los Sex Pistols soltando durante la entrevista toda clase de incongruencias e insultos, todo debidamente acompañado de groseras risotadas, poniendo al entrevistador con la tensión subida. Este dio por terminada la entrevista antes de tiempo, cuando nos íbamos nos llevamos de bellón un micro. Cuando nuestro entrevistador se percató del mini-hurto nos persiguió por las escaleras rogando que se lo devolviéramos, mientras que nosotros le gritábamos de todo. Los 40 "criminales", es decir, Principales no estaban hechos para nosotros.

Pero el concierto más fuerte de los Vicios estaba aun por llegar. un tal Jesús "McLaren", un tío que vivía en el barrio de Juan XXIII, barrio marginal de la zona norte de Alicante, se había convertido en manager nuestro y no se le ocurrió otra cosa mejor que hacernos actuar en las piscinas de dicho barrio. A la hora del concierto el grupo había conseguido reunir a unos cuantos seguidores, todos ataviados con estética punk, y justo cuando se disponían a empezar se originó una autentica batalla campal entre heavys, a los que se sumaron los macarras del barrio, contra los punks, todo porque alguien afirmó que Barón Rojo eran una mierda, eran otros tiempos, ¿que duda cabe?.

Después de aquel verano del 82, los Vicios Modernos nos disolvimos dando lugar a dos nuevas bandas: Carne de Psiquiátrico y Morticia y los Decrépitos.

En ese momento yo quería hacer un grupo mas acorde al punk siniestro, onda en la ya discurrían bandas españolas como Parálisis Permanente o Desechables. Por todo ello Rafa Miralles y María García Verdú empiezan a realizar intensos ensayos para esbozar, en octubre de 1982, lo que iba a ser Morticia y los Decrépitos. Rafa Miralles había estado anteriormente en una banda llamada Fracción Radical, igual que una canción de Muzak que, lógicamente estaba dedicada a ellos.

En ese momento Alicante ardía, nacían nuevos grupos por doquier, con nuevas ideas de todas las tendencias y colores, tales como Café Grecó, Alarma Rosa, Muy Frágil, Garrote Vil, Aspirantes a la Horca. Paralelamente surgían fanzines como "Asco", "Cruces Gramadas", "El Pene Enmascarado", "La Traición del Espejo". Proliferaban los programas de radio donde se pinchaban las maquetas de los grupos independientes como "Otra Dimensión" de Alex Pinilla y J. M. Tornell en Antena 3 Radio, o el de Vicente Climent en Radio Popular. Con este caldo de cultivo, brotaron locales donde escuchar toda esta música que emergía sin freno, como "L´escala", "El Pogo", "Guayas", "Colors(en San Juan), "Camel" (en Benidorm); y como no locales donde se podía tocar: "Papalagi", "Totem", "Hipogrifo" (en Elche), "13 Cotinos" ,"Z.Z.Rock". Del mismo modo se organizaban concursos de grupos noveles como el de la discoteca "Il Paradiso" en el que Los Barrilas de Koki y Rubén se presentaron y, antes de empezar su actuaión, preguntaron "que quereis caña? pues tomad caña", echando sobre el sufrido público trozos de caña o bajándose los pantalones cuando les iban a hechar una foto. También eran reconocidos los concursos promovidos por la discoteca "Vertice" de Redovan o el que organizaba Galerías Preciados donde los Aspirantes a la Horca desfogaban su punk blasfemo e impío.

María Morticia, por aquel momento, lo tenía todo para llegar lejos. Aparte de una imagen muy bien cuidada, poseía una voz capaz de alcanzar cualquier registro. Ella escuchaba entonces a Nina Hagen, a la que muchos chavales habíamos descubierto por medio de la pelicula "Cha-Cha". Los ensayos de los Decrépitos eran diarios, todas las tardes Rafa y yo subíamos a San Juan para hacer un repertorio que nos permitiera tocar en directo. A estos ensayos solía ir una amiga de Maria, llamada Aintxane que, ya por esa época, me tenía loco. A Rafa por su parte le molaba María. Bueno, pues al cabo de un tiempo, ya estábamos preparados para tocar.

Y para eso estaba el Z.Z Rock, el club mas genial que ha habido nunca en Alicante Sus dueños, César y Ana, daban cancha y apoyo a los grupos nuevos, organizando conciertos casi todas las noches, como en una ocasión que actuó La Uvi. También eran asiduos los Urgente, el grupo del "Chispa" y el "Efectivo", geniales tipos. Cabe destacar que, César y Ana, también fueron los organizadores del festival de que tuvo lugar en Maristas, donde Carlos "Ramone" presentaba, látigo en mano, a los grupos que iban a actuar.

Fue el concierto mas salvaje que hubo nunca en Alicante, aunque yo guarde un sabor agridulce del mismo. El cartel lo conformaban Urgente, Carne de Psiquiatrico, La Uvi y nosotros mismos, Morticia y los Decrépitos. Y cuando digo el mas salvaje, no solo me refiero a la música, sino también por el destrozo que sufrió la sala. Se podría traducir, entre comillas, como la venganza de todos los que habíamos estudiado en colegios de curas, como protesta a su forma de enseñar. Al margen de esto, nosotros habíamos estado preparando el concierto ensayando con el batería de otro grupo de la escena local, ya que en ese momento no teníamos a nadie que se hiciera cargo de las baquetas decrépitas. Al tipo le prometimos 10 "talegos", que le pagaríamos con la parte proporcional que nos correspondía por la venta de entradas. Llegada la hora del concierto no disponíamos de pasta para pagarle (era un jodido pesetero) y el cabrón nos dijo que sin pasta no tocaba por lo que nos dejó tirados. A todo esto Brasi, de La Uvi, se ofreció, aun sin saberse nuestros temas, a tocar con nosotros. De este modo, nuestra actuación se resumió con 4 temas y abandonamos el escenario porque no conseguimos el sonido que nos gustaba. Pese a ese percance, la fiesta continuaba y yo lo recuerdo como algo grande provocador, todos con unas pintas de escándalo: chicas con minifaldas, cuero, pelos cardados alguna con algún pecho que se le salía por la camiseta, estratégicamente rota; chicos con chupas de cuero badges, chapas de grupos, pantalones vaqueros, botas militares, etc., ¡Qué coño sabían esos curas lo que era el punk! Supongo que al ver tanta provocación se arrepentirían 100 veces de habernos alquilado el salón de actos. Lo cierto es que el diario local información dedicó 4 paginas a hablar de tan magno y lúdico acontecimiento.

Y es que, a decir verdad, era en los directos donde veías el gran ambiente que se respiraba por aquella época. A los conciertos asistía mucha gente, apoyando a los grupos, había ganas de diversión. Solo se subía, la ingenuidad de aquellos jóvenes embargados por el efecto multiplicador de las sustancias que tomaban provocaban su irrefrenable consumo. Lo cierto es que las drogas aun no mostraban su cara mas chunga.

Tocaban allí donde hubiera un enchufe y ganas de pasarlo bien. En la escena alicantina de aquel entonces se formaron grupos que hubieran merecido editar discos pero, claro, Alicante carecía de la mas mínima infraestructura, no existían estudios de grabación ni una maldita editora de discos. Para grabar maquetas con buen sonido era obligatorio visitar la capital del Turia, y luego moverlas por Madrid. El problema era que, en Madrid, ya había grupos de todos los estilos, lo que hacía que el interés por grupos de fuera del núcleo de la movida carecieran del más mínimo interés.

No obstante, hubo casos muy concretos que si tuvieron su merecido reconocimiento. Esto sucedió con Carne de Psiquiátrico y Urgente, quienes aparecieron en el recopilatorio de Dro, 'Punk que punk?'. Del mismo modo, PP tan solo, acompañado de los Carne de Psiquiátrico, también registraron un tema en otro recopilatorio de dicha discográfica que llevó por título 'Navidades Radioactivas'. Por su parte, los Garrote Vil incluyeron un tema en un compartido junto a Aviador dro y Sade que coeditó Banana Split-Dro.

El caso del grupo PP tan solo, formado por los inolvidables "Peskao", "Popeye" y "Sensible", fue el de un grupo que se hizo famoso por su tema, donde citaban a uno de los grandes de la movida viguesa, por no decir el mas grande, que llevaba por título 'Quiero ser guitarra de Siniestro Total". El guitarra de PP tan sólo, era un ilicitano muy colega de los Urgente, con muy buena imagen y que, además, tocaba de lujo. Todavía recuerdo una actuación de los Carne en el 13 Cotinos, donde se marcaron un 'Warhead' de los U.k.Subs con un PP tan solo que se salía.
Por su lado, los Carne de Psiquiátrico, los cuales llegaron incluso a pisar el escenario del mítico Rock Ola, era una excelente banda punk con influencias tanto del 77 como del Oi!, así como de los grupos del "punk and disorderly". Todavia por alicante hay gente que daría lo que fuera por la grabación de un directo del 83, en Alcoy, que ofrecieron entre Carne de Psiquiátrico y Urgente.

Volviendo a Morticia y los Decrépitos, consiguieron grabar una maqueta eminentemente punk que contenía 'Dios salve al rey' y 'La tierra está llena de carniceras moribundas'. El segundo corte era de un sonido mas after-punk, en comparación con la versión que se editó en el Ep de Pakistan Rock and Roll Crussade. Otras maquetas fueron una que rescataron de una grabación en cassette, donde hay temas como 'Vecinos fuck off', 'No' o 'Claustrofobia'; incluso se grabó una tercera maqueta, cuando yo no estaba ya en la formación, donde Rafa y María aúnan esfuerzos junto a Paco Aracil a la guitarra y Bojias con la batería, maqueta en la que destacan 'El ceremonial', 'Jennifer' o 'Vamos a contar vampiros'.

Tocando palos mas en la "new wave", podemos citar a los Muy Frágil de "Feme" y "Virus". Superdivertidos, tocaron por todo el circuito de clubs del momento. Existe una maqueta de 4 temas, como tantas otras, grabada en el Microestudio valenciano, en la que destacan temas como 'Cara de rana' o 'Muere y deja morir'.

Mencionar a Garrote Vil es lo mismo que mencionar a una de mis bandas favoritas. Desde que los descubrí en la noche Filter, cuando protagonizaron una memorable actuación. En directo no tenían nada que envidiar a ningún grupo, ni de la escena de Madrid ni, ¡ojo!, de la de Londres.

Por el Z.Z Rock tambien pasaron combos como Los Españoles, Dexintocxicados y toda suerte de formaciones alicantinas. Los conciertos eran parte de la fiesta, fiestas que se extendían, a veces, durante varios días y en las que no faltaban las drogas, como las famosas anfetas (bustaid, dexedrina, maxibamato, minilip o centramina) que permitían aguantar cualquier cosa. No podemos obviar, por desgracia, citar otras sustancias de peores consecuencias que también gozaron de un tremendo protagonismo con su terrible presencia, como fueron la cocaína y la heroína.

Otro local, de los singulares por su rareza, estaba situado en Callosa de Sarrià, había otro local, la piscina de Casa Marcos, un lugar curioso encima de una montaña, por donde pasaron todos los grupos de la escudería Filter de los hermanos Torres.

No quisiera olvidar mencionar a toda la fauna que se juntaba en el Camel de los tambien hermanos Pau y Toni, como Philipo, Lou, Gilland..., o sea, los mismos que montaron la Peña Verguenza Ajena en la que se dio cuartel a grupos como Garage (su tema 'La ciudad' me sigue pareciendo una obra maestra) Eider, Alarma rosa, Aspirantes a la horca (con Alejandro Pinilla) o La Oscura Posibilidad, quinteto de Elche que practicaban un pop-rock de oscuros tintes oscuros, destacando temas como 'El retrato de Helene Vary' o 'Manda recuerdos desde Teruel'.

En Benidorm, Studio 54 es otro de los garitos a tener en cuenta. Por el pasaron grupos como Garrote Vil o Café Grecó, con Mamen al mando de sus teclados Korg, quien derrocha su inconfundible talento en temas como 'Uruguay', 'Viento del infierno' o 'Un espasmo apenas'. Mamen era, y es, una chica adorable, vestía a lo after-punk, me encantaba su piel y su pelo, bueno en realidad me gustaba todo de ella.

Aquellos primeros 80 fueron salvajes en todos los sentidos, fue una época muy experimental, en lo referente al sexo, molaba probar casi todo. El punk era mucho menos político y mas callejero y gamberro, a la par que glamouroso, puesto que la imagen era muy importante, nos divertíamos creando y cultivando nuestro cuerpos, tanto interior como exteriormente.

Otra fiesta memorable fue la organizada por el Pub el Forat del eterno Tonni, con las cámaras de televisión de testigo, filmaban lo que era el ambiente musical de alicantino. Hace poco visioné el Dvd del programa de La Edad de Oro, un flipe 22 años mas tarde, donde se hicieron varias entrevistas a los personajes de la escena alicantina, actuó Morticia y los Decrépitos y, como colofón, los Muzak, ya desde los estudios de Television Española, con Carmelo y Paco en los coros y bailes, acompañados de Javier Berruti y "Baquelita".

Otra de las cosas buenas de formar parte de aquel pasaje histórico-musical es el buen rollo que dominaba el ambiente. Múltiples fiestecitas, muy guapas, surgían después de los conciertos. Recuerdo especialmente cuando, con mi Diane 6, no íbamos a Valencia, Rafa, María, Aintxane y yo a ver a Siouxsie and The Banshees, teniendo que empujar el coche cada dos por tres, porque no arrancaba ni a empujones. Otra inolvidable, fue una Nochevieja en un hotel de lujo, los mismos cuatro con buena coca y mejor "rojo libanés"...

Cuando me fui de Morticia para crear Tango Lüger seguimos manteniendo la amistad, incluso cuando ambos teníamos nuestras nuevas maquetas, cada uno la suya, y, tras escucharlas en el radio-cassette del coche, felicitarnos mutuamente por los resultados obtenidos. Era otra época.

Activos, creativos, brillantes, energéticos, divertidos, así es como fueron esos primeros 80 en mi ciudad, una pequeña ciudad de la periferia donde no había prácticamente nada, pero donde se agitaron y sacudieron conciencias con el fin de enterrar definitivamente, y por medio de la diversión, a los viejos fantasmas, soltándonos las cadenas para recuperar, ya para siempre, la libertad. Tiempos en que todo era posible, cualquier cosa podía suceder, aunque, desde la perspectiva de 2005, lo importante no era el fin sino el medio, eso que hizo el que todo aquello lo recordemos como algo inolvidable.

Llegado el año 1985, la cosa empezó a decaer considerablemente, las bandas se empezaban a separar, se respiraba resaca, surgían nuevos nombres como Tupes Oscuros o Tronkomoviles, hasta que en diciembre de ese año, cojo mi guitarra, 30.000 pelas y me voy a Madrid, pero eso ya es otra historia.

[Nuevaola80: Edu de la Cotera]

Los Ronaldos, que conciertos!

La primera vez que vi a Los Ronaldos fue en el hoy tristemente desaparecido Noroeste Pop Rock. Se celebraba la 2ª edición del festival; Los Elegantes, Brighton 64, Nacha Pop, Siniestro Total y un montón de bandas locales actuaban en el viejo pabellón de los deportes, como en algún momento había que ir a cenar algo aproveché la actuación de un nuevo grupo que empezaba a sonar y al que tan solo le di una canción para convencerme de su valía... más tarde me arrepentí.

La segunda vez fue en el Coliseo en un concierto organizado por Bacardí y compartiendo escenario con Complices, acababan de llegar de un viaje (Cuba si no recuerdo mal) y se les notaba cansados, no fue su mejor concierto y me marché de allí un poco decepcionado.


Ayer, jueves 2 de junio de 2005 en el Playa Club de La Coruña, era la tercera y quizá última oportunidad de verlos como debe ser, y así fue. Sobre las 22:45 h. aparecieron en el escenario Coque, Ricardo y los Luises.

Abrieron fuego con 'Ella es el guru' y a partir de ahí tocaron todos los temas que uno espera que un grupo toque en una gira de reunión: 'Guardalo', 'Me gustan las cerezas', 'Adios papá', 'Por las noches', 'Si si', 'Arboles cruzados', 'Esperando un milagro', 'Si os vais y volvais', 'Sabor salado', etc, etc. De sus singles solo falto 'Tú verás', pero es muy posible que tan solo yo la echase de menos.

El resto del público estaba entregado de antemano y disfrutó del concierto como esa, quizá última ya digo, oportunidad merecía, la verdad es que hacía tiempo que no veía al público disfrutar tanto con un grupo... para muchos "su grupo", y es que la media de edad era alta pero aún así sorprendía ver a gente no debía casi de haber nacido cuando Los Ronaldos empezaban a tocar cantar los temas enteros sin ningún problema.

Hoy y mañana cierran en Vigo esta gira, esperemos volver a verlos pronto sobre el escenario y que mí cuarto concierto de Los Ronaldos sea todavía mucho mejor que los otros tres.

A la tercera fue la vencida, esa podría ser la conclusión del concierto de ayer...

Ricky Rodríguez

En Valencia también hubo una movida

Al igual que sucediera por la capital de España en los recién estrenados años ochenta, la costa mediterránea y en especial Valencia, también se subió al carro con respecto a aquella jocosa y original invención de unos cuantos y que algún boquiabierto viandante bautizó por aquellos años como “movida madrileña”. Musicalmente hablando Kaka de Luxe por Madrid quizá fueron los primeros en ofrecer y dar ejemplo de un genuino espectáculo acorde con todo aquello que se avecinaba por la capital de España, y tras las cenizas de éstos se formaron una serie de grupos que volvería al país del revés. Pues en Valencia se podría decir lo mismo pero con dos bandas, Doble Zero y La Banda De Gaal. Tras la disolución de estos dos grupos nacieron un lote de bandas que con el paso del tiempo otro boquiabierto viandante, ahora por Valencia, dijera aquello de “movida valenciana”.

Glamour, sin duda alguna fue la apuesta más fuerte de ésta ciudad, y posiblemente el grupo más reconocido y laureado fuera de la Comunidad Valenciana. Tras ellos vendrían otros dos combos como Video, en la década anterior denominados Albatros, y Betty Troupe, que en su único larga duración contó con la primera ocasión que Nacho Cano producía un vinilo. Otros que se dieron a conocer por aquellos jugosos años fueron Tomates Eléctricos, luego llamados Fanzine, o Última Emoción, antes denominados Europa, o Armas Blancas, o Seguridad Social, o Platino, o Ceremonia, o Sade, antes llamados Información Y Turismo, o Interterror, o Se Vende, o Gabotti, o Esgrima, o Presuntos Implicados, o Comité Cisne, o Manía, o La Morgue, y así hasta un larguísimo etcétera. Una gran mayoría de todas ésas bandas que pululaban por Valencia practicaban una música acorde con esa moda neorromántica que llegaba desde las islas británicas, y que no era otra que el tecno-pop, por ello, y hasta transcurridos bastantes años a aquella “movida valenciana” se le tildó sobre todo por los medios de comunicación de Madrid y Barcelona como “la Valencia amanerada de los años ochenta”. Si que es verdad que la provincia de Valencia contaba con bastantes grupos de éstas características (Video, Glamour, Betty Troupe, Bongos Atómicos, Píldora P, Sombras De Interior, Viva Zapata, Tomates Eléctricos, Platino, Machine Gun, B. La V. , Fanzine, Álgebra o Falsa Pasión) pero en ningún caso era lo único que se hacía por aquí. Ahí quedan ejemplos como Scooters, Incompatibles o Los Barullos (mods, sixties), Jah Macetas (reagge) Sade, Seguridad Social, La Resistencia, Las Terribles Y La Banda Fantasma, Cómplices, Éxtasis, Se Vende, KK For Yu, Amor Sucio, Las Máquinas, Noviembre Rojo, o Extrema Cordialidad Homicida (punk, punk-rock, skinheads), L’Avió Roig, Sable, Zarpa, Atila, Stress, Yunque, Praxis, Hal, o Transfer (heavy metal), Ceremonia, Carmina Burana, Diagonal, Vamps, Inhibidos Quizás?, Antihéroe, o Karmas Colectivos (siniestros), Los Relevos (beatles) Pantaix o Doble Zero (rock en valenciano) Rock ‘n’ Bordes o Blue Moon (rockabilly) Mak Y Los Desertores, Punk City, (reunión de músicos de Seguridad Social, Mania, Santa Mónica y la Resistencia), Alquimia, 33 Dias Después o Los Cuervos (rock and roll), u otros sin ninguna tendencia tan clara o de difícil denominación como fueron los casos de Los Inhumanos, Kadetes, Banda Lateral, La Morgue, Comercial Blasco, Stilo Gráfico, Castafiore Swing, Polvos De Talco Baxter, Orfeon Brutal, Carta Blanca, Esgrima, Manía, Fernando Poo, Juana La Loca, Agencia Dos, Less (antesala de Platino), Controversia, N.E.S., La Voz De Los Señores, Al Fin Solos, Mogambo, Mamá Ya Lo Sabe, Madame, Marleen, Gabotti, Prefijo 96, Controversia, Vida Privada, Ópera Prima, 24 Dioptrias, Banderas De Mayo, Avenida Gamma, Natanson, Infieles, Clasificados, 2 Toros 2, In-Fraganti, Nana, Sociedad Secreta, Trisomía 21, Paris No Importa, Terminal Sur, Breve Idilio, Perros De Lluvia, Los Chicos De La Bahía, Spanglish, Rafa Villalba, Impresentables, La Gran Esperanza Blanca, Emilio Solo, Julio Galcerá Y Mala Seguida, Al Fondo A La Izquierda, etc... etc... etc...

Como se puede ver hubo de todo y para todos los gustos, por eso nunca entendí aquello de “Valencia amanerada”, lo que realmente ocurrió fue que los contados combos que traspasaron las fronteras de nuestra ciudad y/o llegaron a sonar en emisoras de radio a un nivel nacional poseían la característica de hacer sonar sus sintetizadores de una manera más clara y potente, pura casualidad.

De nuevo semejando con la capital de España, y al igual que en Madrid existió un local-reunión de músicos de aquella “movida madrileña” llamado Pentagrama (más conocido como el Penta), en la capital del Turia también se hallaba un lugar de idénticas características denominado Pyjamarama, haciéndose eco de una colosal canción de Roxy Music. Aquel pub, que estaba sito en la calle Julio Antonio del barrio de Pelayo, servía de reunión para músicos, productores discográficos, managers, road managers, y sobre todo para cualquier trasnochador amante de la buena música. En él se podía escuchar además de cualquier disco tanto de una banda nacional como local que tenían sus vinilos en la calle, se “pinchaban” maquetas (por supuesto en formato cassette) de grupos que esperaban que ése proyecto que tenían entre las manos acabara siendo plastificado por alguna compañía discográfica. Por ejemplo, temas como Ana Frank de Comité Cisne, o Manué de Los Inhumanos, años antes de ser impresas en sus respectivos vinilos ya eran muy conocidas en toda la ciudad gracias a Pyjamarama. Desgraciadamente allá por 1986, Manuel Alcalá, gerente del citado pub, fue asesinado tras un intento de robo, y ahí acabo Pyjamarama.

Al igual que en cualquier ciudad, Valencia también contó en los ochenta con una serie de locales en donde poder ver a grupos en directo. Como lugar de más aforo, a excepción por supuesto de plaza de toros, campos de fútbol, velódromo o cualquier colegio o instituto vestido para la ocasión para un directo, estaba el Auditórium Pachá. En él se podía disfrutar tanto de veladas vespertinas como nocturnas de grandes acontecimientos nacionales o foráneos. Desde Ultravox a Seguridad Social, de Depeche Mode a Sindicato Malone, de Soft Cell a Fanzine, de King Kurt a La Mode, de Propaganda a Radio Futura, de Kraftwerk a Vº Congreso, y así hasta una infinidad de grupos de todos los estilos que pasaron por aquel añorado escenario. Gasolinera fue otro mítico local en donde se podía vislumbrar más bandas tanto nacionales, locales o extranjeras, aunque su aforo realmente nada tuviera que ver con el mencionado Pachá. Hubieron más locales como Planta Baja, sito en el barrio del Carmen, éste con la característica de ser bastante diminuto, aunque también era un lugar clave para poder darse a conocer sobre todo las bandas locales. NCC o Nou Café Concert fue otro lugar importante para darse una vuelta y ver un buen concierto, por allí pasaron entre otros Interterror, Siniestro Total, Golpes Bajos o Seguridad Social, que grabaron su exitoso y primer l.p en directo desde ésta sala de la calle Maestro Gozalbo. Bowie, por la zona de Juan Lloréns, fue otro local que también puso su granito de arena y en él se pudo ver a muchas formaciones valencianas que deambulaban por aquel entonces. A mediados de la década también apareció Garage, un local adjunto a Pachá, con aforo mucho más limitado que su hermano mayor, pero que también pudimos observar encima del escenario a grupos tan dispares como The Jazz Butcher, Soda Stereo, Comité Cisne, The Dream Syndícate, The Lords of The New Church, Falsa Pasión o The Replacements entre otros. Otros locales, entre discotecas o pubs que hacían esporádicamente directos fueron: Metrópolis (cuna de los nuevos románticos a principio de los ochenta), Distrito 10, Barraca (Palmeretes), Espiral (La Eliana), Isla (Carlet), Chocolate (Sueca), Espacial (Meliana), Éxtasis (Llombay), La Marxa, Barro, o Ku (Manises). Ya en los noventa aparecieron otros como Blue Velvet (dirigido por un servidor), Bésame Mucho, El Glop, etc... pero eso ya es otra historia. Curiosamente en la actualidad no existe ningún local en Valencia que programe de forma continua conciertos, todo ello le damos gracias al Partido Popular con su Rita Barberá al frente, que desde que entró en el gobierno de la Generalitat en los noventa, poco a poco se ha ido encargando de destruir totalmente cualquier acto o evento relacionado con la cultura.

También los fanzines fueron una forma de comunicación que sacudió Valencia sobre todo en los primeros años de la “movida valenciana”. Comida De Perros fue uno de los primeros en aparecer, sólo se editaron cuatro números y en él estaba involucrado el malogrado Manuel Alcalá entre otros personajes de la noche. Otros fanzines fueron No Tocar, Los Mares Del Sur, Barraca Magazine, Estricnina (dirigido por Rafa Cervera), Tu Padre/Tu Papá (de otro malogrado y egocéntrico personaje como era Hilario Cortell, voz de Esgrima, Juana La Loca, Dalilas, etc..), Editorial Del Futuro Metodo (de Juan Vitoria y Vicente Fabuel), La Razón De La Discordia (que se emitía desde Buñol), Porkata Barata (un fanzine punk 100%), Comicaces (posiblemente el mejor fanzine de comics), Come Yogures (continuación de Comicaces), GWAIT, Electrodomestiks, El Asesino Húmedo Y Los Fascistas Del 2º Kanal, Aleluya, El Fanzine Didáctico Del Arzobispado De Valencia (de Bartual y su discográfica Ediciones Milagrosas), Masas Glúteas (del mismo grupo de música), El Pene Enmascarado (del bajista de Garage), El Gato Suicida (de otro trasnochador  conocido por esta tierra como Manolo Rock), El Fanzine Magazine (de Eduardo Guillot), etc... etc... etc... etc... etc...

Otra forma de comunicación evidente fueron las emisoras de radio, tanto piratas (las que más), o legales, que hacían hueco en su programación a todo lo que sucedía por Valencia, culturalmente hablando. De éstas, únicamente me remito a nombrar las más significativas, ya que sería una tarea harta difícil y costosa tener que matizar sobre todas ellas. Ahí van: Radio Klara, Radio Funny, Radio Libertaria, Radio Single (propiedad de un servidor), Radio Cosmos, Radio Concorde, Radio Iris, Radio Luna, Radio Basca, Radio Sol, Radio Juventud, Radio Barrotes y Radio Pirata. Lo único que destacar que tanto Radio Klara como Radio Funny son dos emisoras que todavía siguen en activo. Se lo merecen.

Todo esto es un pequeñísimo resumen de lo que se pudo vivir en la década de los ochenta en Valencia, evidentemente es imposible poder hablar en éste artículo con más detalle de todos los grupos, locales de conciertos, fanzines, o emisoras de radio que aparecieron, pero puede ser una ligera idea (eso espero) de lo que aquel boquiabierto viandante se le ocurrió un buen día decir aquello de “movida valenciana”.

Vicente Ribas